Roberto Granizo es socio fundador del Instituto de Mediación Hipotecaria.
Roberto Granizo es socio fundador del Instituto de Mediación Hipotecaria, una institución privada cuyo objetivo es ayudar a construir una solución entre las partes a los problemas de impago de viviendas que se han disparado en los últimos años, fruto de la crisis económica y de la ligereza con que las entidades financieras prestaron su dinero durante los años de la burbuja.
¿Cuál es la función del Instituto de Mediación Hipotecaria?Se trata de tender un puente de diálogo, con la intención de buscar una solución consensuada entre la persona que no puede pagar el crédito y la entidad financiera que le prestó el dinero.
¿Es eso posible?Por supuesto. Tal y como están las cosas es la mejor opción. Los bancos están sufriendo un desgaste de imagen muy grande. No creo que a ninguno le guste ser protagonista de una noticia por dejar a una familia en la calle. Además, los procesos judiciales tardan en resolverse una media de dos años y, para llevarlos a cabo, entre tasas judiciales, abogados y procurador, la entidad financiera tiene que invertir alrededor de 5.000 euros por caso. En cambio, una mediación resuelve el conflicto de manera satisfactoria para ambas partes en apenas unas semanas. El coste para el banco es de 400 euros (el deudor también debe abonar la misma cantidad), y su imagen queda preservada. Además, si se llega a un acuerdo, el Juzgado devuelve a la entidad bancaria el 60% de la tasa judicial, con lo que el banco recupera un dinero que, en principio, era imprevisible.
¿En qué consiste la mediación?En sentar a las dos partes en una mesa para hablar y llegar a un acuerdo. De este modo, la persona que debe el dinero puede decirle al representante del banco que no puede pagar el crédito y entre los dos buscan alternativas a la solución. Para ello, aportamos una figura fundamental: el mediador. Se trata normalmente de un profesional del derecho, con experiencia en el sector y con formación específica en mediación. Su tarea es la de facilitar, de manera imparcial, el diálogo entre los dos interlocutores y usar técnicas que favorezcan el diálogo.
¿Y cómo suele acabar una mediación?Bien. Y digo esto porque, de momento, la totalidad de las mediaciones que hemos llevado a cabo han terminado con un acuerdo. Dependiendo de las circunstancias personales del deudor, de las características del inmueble y de la cantidad pendiente de pago, la solución puede pasar por un tiempo de carencia de la deuda, por la reestructuración del préstamo o, incluso, por la dación en pago.
¿Qué es necesario para llevar a cabo una mediación?En general, la voluntad de las dos partes. Y en esto, lo cierto es que es más difícil sentar al banco a negociar. Lamentablemente en muchas ocasiones dejan estos temas directamente en las manos de despachos de abogados que, la mayoría de las veces, tienen más interés en llevar el caso a los tribunales que en solucionar el problema de manera beneficiosa para los dos partes.
¿Cómo funciona el Instituto de Mediación Hipotecaria?Lo habitual es que una de las partes se ponga en contacto con nosotros. La mayoría de las veces se trata de una persona que llega desesperada porque no puede afrontar los pagos de su hipoteca. Tras estudiar su caso, y si consideramos que es viable, nos ponemos en contacto con la otra parte, normalmente la entidad financiera y les invitamos a una sesión informativa en nuestras oficinas, sin ningún tipo de compromiso. Tras esa primera reunión, se suele aceptar la mediación y, pasados unos días comienzan las sesiones. Los únicos honorarios que cobramos son 400 euros a cada una de las partes, del que destinamos un 7% a obra social.
¿Los bancos no llaman a vuestra puerta para mediar?Como he comentado antes, es más difícil. Pero en estos momentos tenemos tres bancos que nos están haciendo llegar casos para evaluar resultados. Y por el momento, los resultados les están satisfaciendo mucho.