Análisis y Opinión

Elecciones 2015: ¿el fin del centro izquierda?

LA VICTORIA TORY ENFATIZA LA TENDENCIA A HUIR DEL CENTROIZQUIERDA

• Por Steen Jakobsen, Jefe economista de Saxo Bank

Miércoles 13 de mayo de 2015
Una de las principales preocupaciones durante el referéndum escocés fue que el hecho de perder Escocia significaría el fin da las posibilidades de los Laboristas para llegar al número 10 de Downing Street. Sin embargo, en las elecciones de la semana pasada, los Laboristas han perdido por sí mismos Escocia (y parte de Inglaterra también). Esto confirma una tendencia en la que al centro izquierda en todo el mundo le está costando postularse como la solución al nuevo paradigma económico que yo denomino “la nueva nada”: cero crecimiento, cero inflación y cero esperanzas. La nueva economía va a demandar más reformas e inversión. El rally de la libra tras las elecciones es probable se modere a medida que se va haciendo patente la necesidad de un cambio.





En teoría, deberían estar perfectamente posicionados para salir beneficiados, ya que el grueso de sus votantes, los parados, las clases medias/bajas y los estudiantes, son los que más han perdido con esta crisis económica. Pero lo cierto es que Reino Unido está siguiendo los pasos de Suecia, España, Grecia, Nueva Zelanda y Australia hacia un sistema político en el que resulta extremadamente complicado que los partidos del centro/izquierda vuelvan al poder.

Destinos demográficos

El análisis tras las elecciones en Reino Unido apunta a una situación en la que los Laboristas no estaban lo suficientemente escorados a la izquierda en Escocia y demasiado a la izquierda en Inglaterra, para tener éxito. Asimismo, hay una sensación entre los políticos más veteranos y los estrategas de que existe una nueva urgencia por redefinir el partido Laborista en consonancia con una sociedad moderna en la que la tecnología y la situación demográfica están cambiando todos los modelos de negocio.

Las circunstancias demográficas, porque la población está envejeciendo y está empeorando el caos de los sistemas de seguridad social, así como la fiscalidad que se paga por ellos. La tecnología, porque está creando constantemente nuevas formas rompedoras que acaban con el status quo, introduciendo nuevas incertidumbres donde antes había un camino recto.

Los Demócratas Liberales pagan el precio

Los votantes tradicionales del partido Laborista se han sentido mucho más seguros con Cameron y los Tories de lo que sugieren las encuestas y los estrategas. Sin embargo, los resultados de las elecciones están lejos de confirmar una política de coalición. Los Demócratas Liberales ya son más pequeños que antes de su entrada en política en 1992, solo SIETE escaños.

Los Demócratas Liberales han pagado el precio de la falta de reformas y una economía que sigue al borde del desastre, y parece que los Tories han recibido un cierto voto de simpatía. La principal razón ha sido detener el inquietante avance del Partido Nacionalista Escocés, que según la mayoría de encuestas habría llevado la voz cantante de un gobierno liderado por los Laboristas.

Yo no creo que sea el fin del centro/izquierda, pero sí creo que es el fin de esta generación de políticos de otra época que hacen como que entienden la nueva economía. El reto de las próximas dos décadas será fijar los mejores valores de la sociedad británica en un modelo que se aleje de un exceso de dependencia del sector inmobiliario y financiero y hacia una economía en la que una sociedad más justa, culta y amplia cree riqueza cooperando, de forma continuada e invirtiendo en nuevas tecnologías que puedan sustituir formas antiguas de pensar y hacer las cosas.

En los próximos 10 años se reducirá el número de trabajadores, habrá menos gente que deberá pagar por más gente y habrá dificultades para integrar y aplicar un equilibrio adecuado de derechos individuales frente a los intereses de la seguridad a través de la tecnología. Pero lo más importante será la carencia de jóvenes, de mujeres y gente con ideas que perciban este nuevo paso como un reto para mejorar más que una oportunidad para reprimir las reformas.

Gran Bretaña y Europa

Resulta irónico que en Reino Unido, las elecciones hayan sido tanto un llamamiento para la renovación del papel político como una dosis de ausencia de reformas, pero las placas tectónicas del centro/izquierda están moviéndose hacia un terremoto. Bajo mi punto de vista, esto es bueno porque precisamente necesitamos un espectro político más amplio y más claro. Más allá del análisis político, los líderes de la UE tienen que prestar atención, así como los mercados financieros.

El Primer Ministro Cameron parece querer cumplir su promesa de celebrar un referéndum sobre la UE a más tardar en 2017. El voto antierupeísta sigue siendo fuerte en Reino Unido, pero Cameron puede esperar de forma justificada algún tipo de gracia de la bancada Tory, ya que no es fácil pasar por alto su victoria por sorpresa.

Estoy seguro de que Cameron también tiene la sensación de que está en posición de garantizar el papel del Reino Unido en Europa, pero cualquiera que haya vivido en Reino Unido sabe que, en un mal día (como un fin de semana en el que pierda el Manchester United) el británico de ideas independentistas podría decir fácilmente “no, gracias” a una UE a la que cada vez les cuesta más apreciar.

¿Una libra más débil?

Yo espero que los Gilts y la libra sufran cuando el alivio de la victoria Tory deje paso a la realidad de la situación. Reino Unido no ha experimentado grandes reformas y Cameron ha hecho muchas promesas caras para combatir a los Laboristas; poder mantenerlas supondrá mayores presupuestos y déficits mayores en la cuenta en un entorno macro en el que creo firmemente que conllevarán retos para los países más endeudados.

El Reino Unido y Cameron se han beneficiado de unos tipos de interés y una inflación cada vez más bajos (porque una inflación más baja supone un aumento del PIB real a través del deflactor). Ahora llega un momento en el que las rentabilidades van a aumentar al menos en 100 puntos durante el segundo semestre de 2015.

Esta semana venderé Gilts y abriré una posición corta, negativa a largo plazo de libra, largo en dólar australiano, hasta el final de año. Cameron ha ganado la batalla, pero perderá la guerra contra la recesión, puesto que su gobierno se va a dar cuenta de lo caro que será el impuesto sobre el sector bancario del Reino Unido.

En mis conversaciones con inversores de todo el mundo, la clásica historia de que el Reino Unido es el refugio de “estado de derecho”, independencia y beneficios fiscales, ha dejado paso a una conversación en la que cada vez más gente pregunta si el Reino Unido puede permitirse atascarse en las reformas. Por ahora, parece que la señal ha sido aplicar más impuestos y prometer más, justo lo que ha llevado a los Laboristas a perder las elecciones.