Exterior

El objetivo de superávit de Grecia en 2015, casi imposible

Varoufakis no ha encontrado aún la varita mágica de las finanzas.

EFECTO DOPPLER EN LA ECONOMÍA DE GRECIA: LOS PROBLEMAS SE AGIGANTAN

· Las proyecciones iniciales del FMI para el pago de la deuda se basaban en previsiones de crecimiento para Grecia que ahora se ha comprobado que son fantasía

Redacción | Miércoles 13 de mayo de 2015
Las instituciones Bretton Woods tienen algo de historia en la toma de decisiones basadas en política e ideología en lugar de en hechos sólidos. Sin embargo, la gestión de la crisis griega por parte del FMI, sugiere una voluntad de aprender de los errores y corregir los errores del pasado donde sea necesario. Las negociaciones entre Grecia y sus acreedores parecen aproximarse al final, pero el pago de la deuda por parte de Grecia de esta semana, presenta un obstáculo importante para el gobierno de Syriza, corto de efectivo. Los acreedores de Grecia parecen tener la sartén por el mango tras el reemplazo del ministro de finanzas griego Varoufakis por un negociador más apaciguado después de la reprimenda que le cayó en Riga el mes pasado. Sin embargo, la autoridad moral se está desplazando cada vez más hacia Grecia ya que economistas prominentes están criticando el actual objetivo de superávit y los planes de pago de la deuda como injustos e irreales.




El FMI respalda ahora ese punto de vista, declarando que la actual deuda de Grecia es insostenible, a menos que se cumplan las metas de superávit igualmente poco realistas. El FMI fue más lejos aún, y dijo que Grecia podría retener su porción del próximo rescate de 7,2 billones de euros si las discrepancias no se han solucionado.

Las proyecciones iniciales del FMI para el pago de la deuda se basaban en previsiones de crecimiento para Grecia que ahora se ha comprobado que son fantasía. El objetivo del 3% de superávit para 2015 así como el ratio de la deuda sobre el PIB de 120% para 2020 son casi imposibles. Aunque los acreedores de Grecia insisten en estos objetivos, el propio FMI empieza a reconocer que es necesario un cambio de curso.

Grecia deberá responder con 751 millones de euros al FMI mañana martes y con 1,4 billones de euros en bonos del tesoro, el viernes. Aunque se desconoce exactamente cuánto podrá estirar sus finanzas el gobierno griego, lo cierto es que esta semana será un punto de crisis, en el cual puede que, simplemente, no se puedan efectuar los pagos.