Los comentarios se produjeron después de que Juncker expresó su preocupación por la falta de un poder integrado en la eurozona para desafiar a los principales jugadores, como el Fondo Monetario Internacional, en el escenario económico mundial. Por ejemplo, el funcionario indicó que en la labor diaria del FMI, en lugar de hablar con una sola voz como eurozona, Bélgica y Luxemburgo acordaron su posición de voto con Armenia e Israel, y España se sienta en una sección conjunta con los países latinoamericanos.
"¿Cómo es posible que nosotros, los europeos, que somos los principales accionistas en instituciones mundiales como el FMI y el Banco Mundial, todavía acabemos actuando como minoría?", preguntó Juncker. "Tenemos que madurar y poner nuestros intereses en común por arriba de los nacionales", añadió el funcionario.
Además de mencionar la posición del euro, Juncker se concentró en la crisis de los refugiados, la recuperación económica y el cambio climático en su discurso titulado "Momento de honestidad, unidad y solidaridad". Hasta ahora, la UE no se ha convertido en miembro del BAII a pesar de que varios países miembros del bloque que se han unido como miembros fundadores.