CONCIENCIA ECONÓMICA
· Por Francisco Meana, analista de asilo y refugio e inmigración
Francisco Meana | Domingo 20 de septiembre de 2015
Es innegable que – Europa- se ha detenido el tiempo. Hombres mujeres y niños expresa el dolor de una guerras provocadas por el eje del totalitarismo del Das y el Partido Bass Sirio. Se repite la historia de la guerra de los 30 años la tragedia que desoló a Europa, donde miles de refugiados hicieron cambiar el mapa políticos de las potencias, atrapando entre ambas, lo que se llamo la coexistencia pacífica, del siglo XX. Emergen un telón de acero y reinvento de un nuevo mundo, que se traslada al mundo árabe con tentáculos en el norte de áfrica donde barbudos y maestro de las armas químicas, cabezas cortadas habitas nuevas a refugiados y desplazados. Cuándo tuve responsabilidades del Grupo de Asilo y Refugio del Real Colegio de Ciencias Políticas y Sociología de España.
Como investigador en Informes Sociopolítico para demandantes de Asilo. Conocíamos con gran profundidad las claves de las personas desplazadas y especialmente nuestra preocupación por países de Oriente Medio y el Sahel.Pasando los años se cumplió nuestros datos Geopolíticos, la caída de Regímenes del Norte de África y el Eje Sirio, iraquí. Confirmo sin duda nuestra apreciación que las “la crisis migratoria” y el tráfico de seres humanos; masacres, alberga un destino incierto “por una parte las mafias de las guerras que llegan sus tentáculos a régimen violentos y que” muchos países de la Unión Europea”, sean mostrado inapelable, con tintes xenófobas e intolerantes, frente a los que adolecen las garantías de sus propias vidas si vuelven a sus naciones.
Queremos ser consecuentes con la libertad y la protección humanitaria, que no está desligada de la Seguridad y Defensa, de intereses estratégicos del terrorismo y el papel de Rusia como actor, en Siria tanto económicas, políticas y militares.
La resolución de conflicto es conveniente y establecimientos de acuerdos diplomáticos en una zona del mundo donde Países del Golfo, Irán, Israel, Siria, Líbano e Israel, confluyen con un grave problema “el terrorismo globalizado”, controla nuestras formas de vida e incluso son actores de los desplazados y enfrentamiento entre países de la propia Unión Europea. No debemos dejar de lado la situación de Libia, Chad y Mali donde milicias de distinta ideologías e interés económicos pueden provocar crisis e inestabilidad en el norte de áfrica, capaz de producir miles de refugiados. La libertad y la protección no reñida con la seguridad, que evalúa la posibilidad de conflictos armados, catástrofes por cambios climáticos y expulsiones inducidas de poblaciones.