Corren malos tiempos para los depósitos bancarios. Con unos tipos de interés en mínimos (según los datos del Banco de España, el tipo medio ponderado de los depósitos de los hogares constituidos en agosto fue de un 0,40 %), el ahorro de los españoles está migrando de los plazos fijos a las cuentas a la vista. Por primera vez desde marzo de 2007, el saldo vivo de las cuentas supera al de los depósitos. Las razones hay que achacarlas a unas rentabilidades raquíticas, al lanzamiento de nuevas cuentas con intereses muy superiores al de los depósitos y a la flexibilidad de estas últimas frente a los plazos fijos que son más restrictivos a la hora de rescatar el dinero, señalan desde el comparador de depósitos HelpMyCash.com.
Lejos quedan ya los plazos fijos al 5 % TAE que podían encontrarse hace más de un lustro. Durante el año 2008, la rentabilidad media de los depósitos osciló entre el 4 y el 5 %, llegando a ser del 5,04 % en octubre de ese año, el interés más alto de la última década. La cifra no es baladí, ya que coincide con el repunte del saldo vivo de los depósitos, que durante 2008 creció un 20 %. Y un 46 % entre abril de 2007, fecha en la que el dinero de los plazos fijos superó al de las cuentas, y diciembre de 2008. Era el boom de los depósitos, la época en la que encontrar un plazo fijo por encima del 4 % no tenía ningún mérito.
Durante los últimos 5 años, el saldo de los
depósitos a plazo fijo ha ido variando.
La tendencia se mantuvo estable entre 2008 y mediados de 2013, fecha a partir de la cual empezó a caer, mientras que el saldo de las cuentas ha mantenido un tendencia alcista con un repunte considerable a partir de 2013. No es casualidad, en 2013 el Banco Central Europeo bajó los tipos oficiales al 0,50 % y luego, al 0,25 % (actualmente están al 0,05 %), a lo que hubo que sumarle la limitación de los extratipos impuesta por el Banco de España a principios de año. La rentabilidad de los depósitos cayó por debajo del 2 % y empezó a menguar mes tras mes hasta llegar a las cifras actuales, por debajo del 0,5 %.
Los ahorros de los españoles empezaron a migrar entonces a las cuentas. Durante el pasado mes de marzo, el saldo de las cuentas superó por primera vez desde 2007 el dinero que los españoles tenían en los plazos fijos.
Nuevas cuentas remuneradas al 7 % TAEDurante los últimos meses hemos asistido al lanzamiento de toda una serie de cuentas remuneradas que han relegado a los depósitos. Los bancos saben que la rentabilidad es un gancho muy importante para captar clientes, así que la nueva tendencia ha sido jugar con este arma, pero incorporándola a las cuentas en lugar de a los depósitos. ¿La razón? Actualmente la guerra entre entidades ya no se libra para captar pasivo, sino para ganar clientes e incentivar la vinculación, de ahí que ahora si se quiere encontrar rentabilidad, haya que acudir a las cuentas, que se han convertido en la mejor manera de vincular al cliente y en una plataforma de venta cruzada para orientarlo hacia otros productos más rentables para el banco. Además, el límite máximo que remuneran este tipo de cuentas no supera los 15.000 euros, prueba de que los bancos no tienen su mirada centrada en el ahorro.
Las mejores cuentas del momento rentan por encima del 3 % y hasta el 7 %. La Caja Rural de Zamora y la Caja Rural Central comercializan productos al 7 y al 6 % respectivamente con un plazo de un año y un saldo máximo remunerable de 5.000 euros. El problema es que su contratación está limitada a las zonas en las que opera la entidad: Castilla-La Mancha en el primer caso y Murcia y Alicante en el segundo. Recuerdan mucho a la Cuenta Nómina de Bankinter, la más longeva del mercado, que remunera el saldo al 5 % TAE también por un máximo de 5.000 euros. Sus condiciones de contratación no difieren mucho de las de cualquier otra cuenta nómina: domiciliar los haberes, recibos y utilizar la tarjeta. E incorpora ventajas como “0” comisiones, tarjeta de crédito gratis y un asesor personal.
Pero si hay un producto de este estilo que ha dado de que hablar durante los últimos meses ha sido la
Cuenta 123 de Banco Santander.
A cambio de domiciliar los ingresos regulares, recibos, usar la tarjeta asociada y pagar una comisión mensual de 3 euros, Banco Santander ofrece una cuenta con la que se puede ganar al año hasta 1.770 euros brutos si se exprimen al máximo sus ventajas. Bonifica entre el 1 y el 3 % de los recibos domiciliados, tiene una rentabilidad de entre el 1 y el 3 % para un saldo de hasta 15.000 euros y, además, regala acciones.
Los clientes que no quieran vincularse aún tienen oportunidades interesantes como el Depósito Self al 3 % TAE a 3 meses sin gastos ni vinculación o el Depósito a 14 meses de bancopopular-e al 1,15 % TAE.