Además de todo esto, las tiendas de comestibles o los supermercados, por ejemplo, pueden automatizar la cadena de frío. El objetivo último es ahorrar dinero y energía”, explica Alberto Rodríguez, director comercial de iPlace, empresa española especialistas en soluciones verticales domóticas.
Una empresa domotizada puede reducir su gasto en energía a la mitad, además contribuye a una mejora del medio ambiente ya que consume solo y únicamente la energía necesaria. La seguridad también está muy desarrollada en domótica. El mercado cuanta con tecnología capaz de detectar cualquier intruso pero también un incendio o una fuga de gas. “La domótica es como si tuvieras un vigilante 24 horas en tu empresa velando por la seguridad pero también por el ahorro. Además puedes saber lo que ocurre desde cualquier lugar del mundo”, afirman desde iPlace. La fusión entre tecnología y empresa avanza cada día y actualmente ya se puede programar cualquier aparato desde cualquier lugar: cámaras de seguridad, cámaras frigoríficas, calefacción…