Esta empresa familiar nació hace más de un siglo pensando en su adorada Asturias, ya que se convirtió en el nexo de unión entre aquellos asturianos que emigraron a América y su tierra, recuerdos y añoradas costumbres. Hace 125años de aquello, pero millones de botellas (y momentos compartidos) después se mantienen fieles a sus valores: la constancia, el arraigo a la tierra y el compromiso con el entorno humano y geográfico. Su búsqueda incesante de tradición y modernidad para satisfacer los deseos de los clientes y su enorme esfuerzo por lograrlo les han llevado a conseguir importantes reconocimientos.
A las sidras más clásicas -“famosas en el mundo entero”- se unen algunas tan geniales como la sofisticada Pomarina (DOP SIDRA DE ASTURIAS que cuenta con dos versiones: brut o natural filtrada), El Tercio de Sidra El Gaitero (que se presenta en un original formato de 33 cl) o El Gaitero SIN (una lograda versión sin alcohol que se encuentra en tamaño tercio o botella tradicional) y también alimentos preparados como la fabada, los callos o el chorizo a la sidra, o los deliciosos dulces y turrones navideños… el abanico de productos es realmente amplio pero siempre está “cocinado” con una receta infalible: elaboración artesanal, un cariño enorme y los ojos puestos en la tierra y el calor del hogar.
Tal vez la clave del éxito de esta empresa familiar sea ese amor que le ponen a todo lo que hacen, y su don para crear productos con alma, que hablan de su territorio y sus raíces, alto y claro.