"Eso ha hecho que China se convierta en una economía que invierte muchos recursos en el desarrollo de energías limpias y renovables", esgrimió, lo que convierte al gigante asiático en una potencia en el desarrollo de infraestructura hidroeléctrica y energía eólica.
Por otra parte, dijo, Argentina presenta por el lado del sector energético uno de sus costados "más vulnerables, pues el crecimiento alcanzado durante la última década ha sido alimentado por la importación de petróleo y gas (natural y licuado), lo que ha profundizado el déficit de divisas".
"En ese sentido, naturalmente Argentina tiene excelentes condiciones para desarrollar diversas fuentes de energía para las cuales China está especialmente capacitada", señaló.
El analista aludió así a las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, que aportarán el 8 por ciento de la demanda energética del país sudamericano, y al desarrollo en el norte de un parque generará energía eólica.
"En ambos sentidos, esas experiencias deberían ser las pruebas piloto de futuros desarrollos (como los que se prevén con la energía nuclear) en los cuales ambos países puedan cooperar y compartir tecnologías, a partir del financiamiento chino junto a sus capacidades ingenieriles ampliamente demostradas", resaltó Girado.
A su juicio, en esa relación Argentina puede aportar "su propia naturaleza, tecnología y capacidades humanas".
Así, se refirió como posibles focos de la inversión china a las "características extraordinarias para el desarrollo de la energía eólica" de una parte importante de la costa atlántica patagónica, además de a la zona de Cuyo (oeste).
Girado instó además a que "los proyectos a largo plazo" en la materia no estén "pendientes del precio de las fuentes de energía convencional, pues precisamente sus costos se van a elevar cuando sea conveniente económicamente desarrollarlas".
"El desarrollo de emprendimientos binacionales, para los cuales China y Argentina aparecen nuevamente como economías complementarias, no debería depender del precio internacional de los combustibles usuales (petróleo, gas, carbón) pues justamente al ser proyectos que deben considerar beneficios extraeconómicos (como los medioambientales o la necesidad de superar la restricción externa), los hace rentables independientemente del precio internacional del crudo", defendió.