DESTASCA LA GRAN VISIBILIDAD DE LOS PATROCINDORES
· En el infinito universo del fútbol, no cabe duda de que la Champions League es la competición más importante y deseada por cualquier club europeo
Redacción | Jueves 10 de marzo de 2016
El enorme prestigio de la competición, que antes se llamaba ‘Liga de Campeones’, y que reúne a los mejores equipos del continente, es el primer aliciente, aunque no es el único. En los últimos años, de hecho, los ingresos para cada equipo que participe a la competición han aumentado tanto que algunos clubes ven necesario jugar la Champions para poder mantenerse, sobre todo cuando se trata de conjuntos que no están en la élite del fútbol europeo. Eso pasa porque entre patrocinadores, derechos televisivos y porcentajes de asistencia, el dinero que procede de la Champions League es mucho más del que se puede recaudar participando a competiciones menores, como por ejemplo la Europa League, heredera de la Copa de la Uefa.
Las cifras son muy claras y explicativas: como ya
publicó este medio, las dos finalistas del año pasado, Fc Barcelona y Juventus, han cobrado respectivamente 12 y 13 millones de euros solamente por la retrasmisión de los partidos de la fase de grupos, mientras que por jugar la final han cobrado respectivamente 10,5 y 6 millones de euros. La Champions League es entonces un círculo económico a parte, un ambiente de élite no solamente a nivel futbolístico sino también en cuanto a ingresos: no es un caso, de hecho, que muchos equipos que no puedan acceder a este torneo se encuentren con dificultades económicas tanto a la hora de fichar como a la hora de mantener a sus estrellas, que también tienen ganas de jugar el torneo más importante de todos.
La gran visibilidad, los
patrocinadores importantes como Adidas, Mastercard y Heineken, y sobre todo el prestigio de pisar los céspedes más importantes de Europa, son parte de la gran fascinación de la Champions League, un torneo que está muy vinculado a grandes nombres y a grandes partidos, como demuestran las últimas finales. En los últimos años de esta competición se ha trasladado el gran duelo entre las dos estrellas de la Liga: Cristiano Ronaldo, 7 del Real Madrid, y Lionel Messi, 10 del Barcelona. Estamos hablando de los jugadores más revolucionarios de la última década, de los futbolistas con las mejores marcas de siempre en la Champions League: el portugués lleva 90 goles mientras que el argentino lleva 82, números impresionantes que indican el excelente nivel logrado por parte de ambos.
La Champions League es entonces algo más que un simple trofeo: es una competición de nivel mundial y que tiene audiencia en todo el mundo. No existe, de hecho,
comparación con la Copa Libertadores, torneo similar que se juega en latinoamérica. El principal torneo europeo es un escaparate para los mejores jugadores del planeta, a veces reserva sorpresas y presenta partidos de gran intensidad y altísimo nivel. La final de San Siro, en Milán, en programa a finales de mayo, será otro gran espectáculo, gane quien gane.