LA CLAVE, EL TRATO PERSONALIZADO
· Por Vanessa Herreros Coca, profesora del Colegio Camino Real (www.colegiocaminoreal.com)
Viernes 11 de marzo de 2016
La excelencia educativa, considerada la meta del sistema educativo español. ¿Es una realidad o un propósito inalcanzable?. La palabra excelencia es un “cultismo”, procede del vocablo latino excellentia y está relacionado con la idea de superior en calidad, perfección y las características que están por encima del resto. Como meta del sistema educativo es excelente, pero ¿está la educación española preparada para esta excelencia? En definitiva no. Nos conformamos con lo meramente burocrático, la elaboración de buenos proyectos educativos, la adaptación a la ley vigente, la supervisión de la inspección educativa... puro formalismo. Nos estamos centrando en aspectos superficiales. Nos olvidamos del aspecto humano de la educación.
La excelencia educativa es más que eso. Consiste en adaptar el curriculo al alumnado, y para ello debemos conocer al alumno en profundidad. La clave es el trato personalizado. Esto sólo será posible con la participación activa del docente en el aula., en clases no masificadas, donde se pueden detectar las aptitudes, donde exista un clima de confianza y alumno y profesor formen un equipo.
La labor del profesor es vital. Como docentes y responsables, debemos garantizar los recursos necesarios para que cada alumno desarrolle plenamente sus capacidades.
El fin de la educación es que el alumno aprenda y que aprenda a vivir, que conozca las letras, las artes y las ciencias. Sobre todo a alcanzar la felicidad. Estamos dando estrategias de supervivencia en la sociedad actual. Enseñando maneras de ser feliz.
El centro educativo es vital en este aspecto. El equipo educativo y las familias son la fórmula perfecta. Un centro educativo accesible, en el que padres, alumnos y profesores compartan el día a día y exista un trato cercano, prime el respeto y el cariño por encima de todo. Un lugar idílico donde formar a nuestros ciudadanos del futuro. Un centro de total confianza, donde los padres puedan dejar con absoluta tranquilidad a sus hijos, y que garantice así su conciliación familiar.
El colegio es el lugar de la educación formal. Por ello, debemos dar un paso más allá a los límites educativos actuales.