DELICADA NEGOCIACIÓN CON CHINA
· Por Joaquín Cañas, corresponsal en Taiwán
Joaquín Cañas (Corresponsal en Taiwán) | Lunes 09 de mayo de 2016
El Presidente de Estados Unidos Obama firmó el viernes 18 de Marzo una propuesta de Ley en busca de una estrategia para hacer posible la reincorporación de Taiwán a la INTERPOL. En síntesis, se trata de una ley que ayuda al país asiático a obtener el estatus de miembro observador en la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) así como en otros grupos internacionales. "A más tardar 90 días después de la fecha de la promulgación de esta ley, el secretario de Estado deberá hacer llegar al Congreso un informe pertinente, en forma no clasificada, describiendo la estrategia estadounidense para endosar y obtener el estatus de observador para Taiwán en diversas organizaciones apropiadas a nivel internacional, incluyendo INTERPOL, y en otros mecanismos, reuniones y actividades pertinentes", de acuerdo al texto de la nueva legislación.
La INTERPOL, recordamos, es un organismo internacional que habilita al cuerpo de policías de hasta 190 países –países miembros por tanto- para luchar contra el terrorismo y el crimen internacional. De un modo muy particular ofrece experiencia y formación en habilidades al cuerpo policial a través de tres programas contra el crimen organizado: “Plan contra el terrorismo”, “Plan contra el ciber-Terrorismo” y “Plan Crimen organizado y emergente”.
Sin embargo, el asunto es delicado. Dicha firma implica el desarrollo de una estrategia de acción formal y por tanto pone de manifiesto una vez más el apoyo abierto de Estados Unidos a Taiwán, lo que agranda aún más las diferencias y el malestar de ambos países con la propia China continental. Hasta el momento, la inhabilitación de Taiwán en la INTERPOL, a la que perteneció entre 1964 y 1984, momento en que el tuvo que ceder su membresía al incorporarse China- ha dificultado todos estos años su labor para combatir el crimen internacional, algo que se ha notado especialmente en la escasez de información actualizada y en la inevitable dependencia de fuentes secundarias procedentes de otros países.
Desde Taiwán la Agencia de Investigación Criminal expresaba su gratitud por el apoyo de Estados Unidos, pero reconocía que “antes de participar en la INTERPOL podría quedar un largo camino”, algo que no es de extrañar al comprobar que China ya ha mostrado objeciones y frustrado en varias ocasiones la incorporación de Taiwán a diversas organizaciones internacionales. A parte, la propia policía taiwanesa tiene prohibido formar parte de entrenamientos organizados por la INTERPOL, afirman desde la Agencia.
Además, desde EE.UU también se ha puesto en marcha otro proyecto de ley para hacer posible la participación de Taiwán en la Organización Internacional para la Aviación Civil, firmado en 2013 por Obama. De hecho, la Administración Civil Aeronáutica de Taiwán envió el año pasado una delegación –como miembro invitado- para participar en dicha organización.
En un momento en el que el terrorismo internacional está a la orden día, en el que todas las ayudas suman y son necesarias, Obama y su administración buscan la forma de facilitar a Taiwán –un gran aliado en oriente- su labor contra el crimen internacional, y así también afianzar lazos e intereses con sus aliados, incuso aunque esto pueda suponer llamar la atención del Gigante Asiático y volver a la llaga. Veremos si el proyecto de Ley llega a algún lado y si finalmente China cede ante las presiones.