Y es que según explica Nacho Castella, CEO de Cat Real Estate la demanda es tal que incluso empiezan a tener “lista de espera” en este tipo de ubicaciones, pues el interés por parte de inversores es cada vez mayor.
Algunas premisas para entender la situación actual del mercado
Existe una escasez de oferta de calidad y de nueva construcción, especialmente en el centro de la ciudad. Además existe una reactivación de la demanda, pues en 2015 se contrataron 398.000 m2 en Barcelona, un 41% más que en 2014, la mejor cifra de los últimos años.
Asimismo, también existe un descenso de disponibilidad absoluta del 14% al 11% en 6 meses. Prácticamente plena ocupación en edificios prime y subida lenta pero constante de rentas en los últimos 24 meses, partiendo de repercusiones que tocaron fondo en 2013.
Igualmente se arrastran contratos de arrendamiento a precios por debajo de mercado.
El sector ofrece operaciones de inversión a rentabilidades interesantes y sobre todo a repercusiones de precio de compra con notable margen. Un ejemplo es la compra de varias plantas de oficinas en Rambla Catalunya por parte del grupo inversor Gesiuris Real Estate.
Previsiones 2016
La consultora continúa liderando la gestión de patrimonios de family offfice en Barcelona y supera los 450 millones de euros gestionados. De igual forma, para este 2016 tiene mandato de comprar activos por valor de 40 millones de euros, principalmente en Barcelona y Madrid.