La incertidumbre política ha sido el factor protagonista de la encuesta. El 40,8% de los encuestados la identifican como el principal riesgo para la inversión en nuestro país. De hecho, el 40% de las firmas que tienen activos en España y el 33% de las que no tienen activos en nuestro país, están esperando a la formación de un nuevo gobierno para tomar decisiones de inversión en España.
Por su parte, más del 20% de los participantes en el estudio, que actualmente tienen inversiones en España, creen que afectará de manera negativa a la inversión. Por el contrario, el 25% ha afirmado que la actual situación política no tiene ningún efecto en sus decisiones de inversión mientras que el 10% incrementarán sus activos en España como resultado de esta situación.
A pesar de lo indicado anteriormente, el 65,4% de los encuestados tiene una perspectiva positiva o muy positiva de la economía española para finales de año. De hecho, por esta razón el 30,8% espera incrementar sus activos en España en comparación con el volumen de 2015. No obstante, es una proporción menor en comparación con el resto de Europa, donde el 50% de los inversores espera incrementar su exposición.
Más allá del factor político (40,8%), el factor regulatorio emerge como el segundo riesgo para las inversiones en nuestro país con un 24,5%, seguido del económico con un 22,4%. Y es que, aunque la mayoría de los encuestados (un 73,1%) valora positivamente las medidas emprendidas por el Gobierno, asuntos como las variaciones en el sistema impositivo o las diferencias regulatorias entre las distintas comunidades autónomas siguen pesando como factores negativos.
Por otro lado, la política de comunicación de las compañías es otro factor importante para los inversores. En este capítulo, el 30,8% de los inversores considera que las compañías españolas cuentan con políticas de comunicación peores en
comparación con sus contrapartes europeas e identifican la falta de transparencia y la calidad de los informes como los dos principales puntos de mejora. Según Carmen Basagoiti, Partner y Directora de Comunicación Financiera de KREAB, “el estudio pone de manifiesto que el contexto político, la certidumbre regulatoria y las perspectivas de crecimiento económico, entre otros factores ajenos al racional puro de inversión, influyen de manera definitiva en las decisiones de inversión. Además, la transparencia tiene una relevancia creciente de cara a consolidar España como un destino atractivo para los inversores internacionales”.
Detalles del estudio
El estudio ha sido realizado por los equipos de Madrid y Londres de Research y de Comunicación Financiera de KREAB.
Para llevar a cabo este estudio, se han entrevistado a 26 firmas internacionales de inversión - fondos de inversión, fondos de pensiones, capital riesgo y gestoras de banca privada – de primer nivel, todas ellas con un enfoque de inversión internacional y casi un 70% con sede fuera de España.
El periodo del estudio ha comprendido los meses de abril y mayo de este año, una época especialmente convulsa en el panorama político español y en el que la pérdida de confianza por parte de los inversores internacionales ha sido un asunto recurrente.