Alfonso Gallardo Díaz, presidente del Grupo Gallardo.
MEDIDAS URGENTES DE VIABILIDAD
Extinguirá contratos tras haber agotado todas las vías de reducción de costes.
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
El Grupo y las compañías afectadas vienen sufriendo pérdidas a lo largo de los últimos años por la caída en picado del mercado del acero y, en particular del acero corrugado, como consecuencia de la crisis del sector de la construcción en España. Ésta situación y el que las plantillas de estas empresas están sobredimensionadas para los niveles actuales de producción y para los previstos, están contribuyendo al deterioro de la situación económica del Grupo y ponen en peligro su sostenibilidad.
La dirección del Grupo Alfonso Gallardo se ha reunido en sus oficinas de Madrid con los comités de empresa de Corrugados Getafe (Madrid), Alfonso Gallardo SA (Jerez de los Caballeros, Badajoz); Siderúrgica Balboa (Jerez de los Caballeros, Badajoz); Eusebio Calvo y Cía y Marceliano Martín (compañías pertenecientes al Grupo) para explicarles que, ante la grave situación actual y las negativas previsiones del mercado del acero, la empresa se ve obligada a adoptar medidas urgentes en estas plantas para mantener la viabilidad futura del Grupo.
Entre estas duras y dolorosas medidas se ha propuesto el cierre de un centro de producción y la extinción de contratos y adaptar toda la estructura productiva, logística, comercial y de soporte a los nuevos niveles de actividad previstos. La dirección recalca la necesidad de adoptar estas traumáticas medidas después de haber agotado todas las vías de reducción de costes en los distintos apartados posibles de la empresa.
El Grupo y las compañías afectadas vienen sufriendo pérdidas a lo largo de los últimos años por la caída en picado del mercado del acero y, en particular del acero corrugado, como consecuencia de la crisis del sector de la construcción en España. Ésta situación y el que las plantillas de estas empresas están sobredimensionadas para los niveles actuales de producción y para los previstos, están contribuyendo al deterioro de la situación económica del Grupo y ponen en peligro su sostenibilidad.
Por su parte, los representantes de los trabajadores de las empresas afectadas se han negado a recibir cualquier documentación por parte de la dirección de la empresa, así como a mantener reuniones con la misma. El expediente se ha entregado en el Ministerio de Trabajo iniciándose, de esta forma, el periodo de consultas durante treinta días.