Análisis y Opinión

La paradoja turca

¿SOCIO, AMIGO, VECINO O ALIADO?

· Por Narciso Ortega, DEA en Dº Internacional Público y Relaciones Internacionales y ex Jefe Superior de la Policía Nacional de Canarias y Catalunya

Lunes 11 de julio de 2016
Los últimos datos sobre el triple atentado suicida mediante un asalto coordinado en la terminal internacional del aeropuerto de Ataturk, uno de los centros de pasajeros más activos del mundo, fueron facilitados por el Gobernador de Estambul, Vasip Sahin confirmando un balance oficial hasta la fecha, de 42 muertos y 238 heridos. Siendo uno de los aeropuertos más activos a nivel mundial, solamente se impidió el despegue de todos los vuelos, durante unas horas. Después se reabrió parcialmente. Como primer análisis, resaltar que es uno de los mayores atentados que han golpeado a Turquía a lo largo del último año y el cuarto en Estambul en los últimos seis meses.





Ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad del incidente, pero los servicios secretos turcos dicen que sospechan del denominado Estado Islámico, y continúan buscando cuantas más pruebas mejor, al objeto de determinar con claridad su autoría.

John Brennan, director de la CIA, no se sorprendía que ISIS no reclamara la autoría del atentado, la achacaba probablemente a que su objetivo habría sido enviar una señal sin perjudicar a potenciales seguidores en Turquía.

Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, declaró: "Turquía tiene el poder, la determinación y la capacidad para continuar la lucha contra el terrorismo hasta el final", a la vez que demandaba a la comunidad internacional que permanezca firme en la lucha contra el terrorismo junto al compromiso turco adquirido. Desde EE.UU., la respuesta fue totalmente acorde a dichos planteamientos, ya que oficialmente se citó a los atentados como “un ataque contra el símbolo de conexiones internacionales y los lazos que nos unen".

Hasta aquí datos constatados y reflejados por todos los medios y agencias de prensa a nivel mundial. Desde estas líneas, intentar hacer un análisis concienzudo, resultaría harto pretencioso, pero ante voces que reclamaban y reclaman, tanto previamente al atentado de Ataturk, como ahora, reacciones drásticas contra Turquía, llegando incluso a proponer su expulsión de la OTAN, si quiero hacer unas breves consideraciones, para intentar comprender un problema nada fácil de resolución.

a) Turquía, es estado miembro de la OTAN, desde el 18 de febrero de 1952, (3 años antes que Alemania y, 30 antes que España, por ejemplo). Hoy en día, es parte de la coalición liderada por Estados Unidos en contra de ISIS y lucha para contener el “desbordamiento” del conflicto en la vecina Siria. Además, eso lo aprovecha para luchar contra una “insurgencia” de militantes kurdos al sureste del país. (Una rama radical de la formación ilegalizada formación Trabajadores del Kurdistán (PKK), denominada Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK), se ha responsabilizado de una serie de ataques mortales en Estambul).

b) Turquía ha anunciado oficialmente un acercamiento con Israel, poniendo fin a un congelamiento diplomático de cinco años tras la matanza de 10 activistas turcos por las fuerzas israelíes cuando intentaban acceder a una flotilla de ayuda a Gaza en 2010.

c) Erdogan, presidente turco, renovó lazos con su homólogo ruso, Vladimir Putin, el lunes siguiente al atentado, expresando su pesar por los disparos de Turquía que habían abatido un avión ruso en noviembre y que habían dejado las relaciones de ambos países francamente deterioradas.

d) Desde Alemania con una fuerte implantación de población turca, (los últimos datos elevan a más de 2.637.000, los turcos censados en Alemania), se piensa que este atentado no va a suponer que el ISIS radicalice sus actuaciones poniendo en su punto de mira a Alemania. Sin embargo ya que Alemania apoya al régimen Sirio, puede crecer la preocupación entre los ciudadanos.

e) La realidad del día a día, nos hace conscientes de que a fecha de hoy se han cometido otros cuatro atentados, incluso más trágicos que el de Ataturk, en Irak y en Arabia Saudí, en los que la mayoría de las víctimas han vuelto a ser musulmanes e intereses musulmanes, tanto religiosos, económicos, estratégicos, turísticos, etc.

Invito a los lectores de El Mundo Financiero a tratar de dar respuesta a la pregunta planteada en el título de este artículo, recordándoles una bien conocida reflexión del célebre estratega militar alemán Karl Von Clausewitz (1780-1831): “la guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento político, una continuación de las relaciones políticas, una gestión de las mismas con otros medios.”