Para conocer todos los pormenores de esto, nada mejor que analizar los aspectos más comunes sobre los que se fundamentan la gran parte de las dudas de los usuarios, aquellos que ya se manejan con seguros médicos, y aquellos que desean conocer a fondo cómo funcionan estos sistemas de protección al usuario, para iniciar una contratación de servicios.
Primera parte: Urgencias y gastos médicos
La primera parte de esta guía tiene que ver con las urgencias y servicios de hospitalización, así como de rehabilitación y terapia. Aunque no es el primer paso en la actuación de los seguros tras un accidente, sí es el primer renglón de dudas de todos los usuarios de este tipo de seguros.
El cambio del baremo en el año 2016 supuso una revolución en el sistema de seguros en accidentes de tráfico. Un baremo que no sólo reemplazaba al anterior, sino un sistema completo totalmente inédito, donde los parámetros, cálculos y hasta directrices eran o nuevos, mejorados, o directamente opuestos a los anteriores.
Destacables en este apartado las deducciones que una persona puede hacer tras un accidente, si posee facturas sobre muchos equipos que viajaban con él cuando ocurrió el siniestro. También destacan los gastos médicos totales que tengan relación con un padecimiento producido por el accidente, sin límite monetario.
Segunda parte: Responsabilidad en el accidente
Si la responsabilidad fue del cliente o de un tercero, o de ninguno de ambos. La responsabilidad en un accidente de tráfico siempre ha sido uno de los campos que más vacíos legales tenía, y el que más se prestaba para interpretaciones condicionadas por parte de cada una de las partes. Con la actualización de la legislable, se espera mejorar esta situación de una manera progresiva, aunque actualmente el desconocimiento de los nuevos métodos es lo que impera.
La firma FM Abogados, con más de 25 años de experiencia en reclamación de indemnizaciones por accidentes en la carretera, advertía que uno de los factores decisivos para ganar una reclamación es saber defender la postura de quién fue el responsable del accidente.
Tercera parte: Peritos médicos y por qué tenerlos
Con el baremo anterior, el peritaje médico corría por cuenta de la empresa aseguradora. Aunque representaba un ahorro de dinero porque no se pagaba nada, tener un peritaje que defendía abiertamente los intereses de la empresa aseguradora, dejaba a todos los usuarios en una situación desfavorable porque el perito y la compañía de seguros buscarían a toda costa reducir el costo de la indemnización.
Con la entrada del nuevo baremo, cada persona debe contratar a su propio peritaje médico. Claro que supondrá un gasto inicial, pero, a diferencia del caso anterior, tendrá a un médico que respalde los intereses del usuario afectado, y no los de la empresa. La firma FM Abogados reitera en este caso que es la única en ofrecer un servicio de peritaje gratuito para ayudar a la reclamación de una indemnización de forma efectiva.
Cuarta parte: Realizar el cálculo en frío
Muchas personas desconocen cómo hacer correctamente los cálculos de lo que le corresponde por ley. El nuevo baremo establece una serie de variables que tienen montos específicos, bien sea en términos porcentuales o en cifras. A pesar de ello, muy pocas personas se han tomado el tiempo de analizar cada una de esas variables y ver cómo aplican al total de la indemnización. Es por ello que la mayor cantidad de dudas van, en un porcentaje igual al anterior, en resolver cómo se calculan los costos por indemnizaciones.
Aquí también es necesario incluir el costo por la asesoría, en caso de necesitarla, o el porcentaje por la contratación de una buena firma de abogados para que reclamen la indemnización a nombre del usuario afectado, cobrando tras hacerlo exitosamente.
Importancia de contar con respaldo jurídico
Enfrentarse a una compañía de seguros, sólo, sin hacer uso de un abogado es una situación riesgosa. Aunque se tenga la razón y los argumentos, la experiencia y el respaldo jurídico de la empresa puede hacer que la indemnización acabe siendo por un monto menor a lo esperado, o, hasta hacer que no haya que pagar absolutamente un duro, cuando legalmente y por los argumentos expuestos debía pagar mucho dinero.
Contar con un respaldo jurídico es, por lo tanto, algo obligatorio para que una reclamación ocurra exitosamente y el dinero vuelva. Cubrir gastos tras un accidente no es fácil, sobre todo si se ha dejado de trabajar para estar en recuperación. Ahorrarse la mayor cantidad de trabajo, sufrimiento y dinero, es una obligación de todo usuario, por ley.