Hay ciertos patrones comunes entre la innovación tecnológicas para la salud. Uno de estos es la prevalencia de que sean tratamientos menos invasivos y dolorosos para el paciente, para que la cura no termine siendo más compleja y dolorosa que la propia enfermedad.
En el caso de la andulación, sucede así, ya que es un método que no invade en ningún momento el cuerpo, sino que lo ayuda a que sea él mismo quien actúe para la eliminación del dolor y malestar en enfermedades como la artritis o artrosis, o en padecimientos como contracturas o hernias discales.
Gracias a estas terapias se ha logrado comprobar que el cuerpo segrega más energía celular mediante Trifosfato de Adenosina. Una molécula presente de forma natural en el cuerpo pero muy dócil ante comportamientos irresponsables como dietas inadecuadas, exposición a entornos medioambientales en detrimento y hasta rutinas sedentarias. La producción normal de esta molécula bastaría para eliminar los síntomas de cansancio y agotamiento propios del estrés, cuadros depresivos, hernias y hasta la osteoporosis.
Si por algo se caracterizan padecimientos como la artrosis, las contracturas o la escoliosis, es por sus sensaciones fuertes de dolor. La andulación logra mediante su vibración mecánica potenciar un mecanismo natural del cuerpo que funciona en dos formas bastante diferenciadas.
En primer lugar, convoca a la liberación de endorfinas, lo que en entornos coloquiales se denomina ‘el analgésico nativo del cuerpo humano’. Esa liberación produce sensaciones no sólo de alivio del dolor, sino de bienestar entero ya que las endorfinas ayudan a la mejora del estado de ánimo.
En segundo lugar, ocurre una superposición hormonal. Las corrientes y vibraciones de las camas de andulación hacen que el cuerpo comience a enviar señales positivas a las zonas afectadas por el dolor, donde ocurre una superposición hormonal que termina siendo superior al dolor en cuestión. Esta sensación puede durar incluso más de un mes, ya que el cuerpo se ha estimulado y puede comenzar a hacerlo solo y de forma más eficiente.
Las personas que sufren de migraña, dolores de cabeza o de estrés saben muy bien que sus malestares no son nada cómodos de llevar. En ocasiones resultan insoportables y no permiten hacer absolutamente nada.
Esto ocurre porque el cuerpo se somete a una tensión que no es capaz de controlar y que bloquea la circulación de sangre a niveles normales. La andulación permite, en estos casos, una dilatación de los vasos sanguíneos, lo que devuelve a niveles normales de tensión al cuerpo acabando con los síntomas de una forma muy rápida. En ciertas oportunidades, y tras un uso prolongado de estas terapias, el cuerpo comienza a sentir una mejora natural de sus malestares, conociéndose casos de migrañas o dolores de cabeza menos fuertes y hasta una mayor tolerancia al estrés.
Si las endorfinas se denominan como ‘el analgésico natural del cuerpo’, la linfa –producida por el sistema linfático- se podría llamar ‘el antivirus del cuerpo’.
Y es que el sistema linfático actúa en complemento del sistema inmunológico y su principal labor es la desintoxicación del cuerpo. En cada uno de los tejidos se pueden acumular toxinas, cuestión que las personas que padecen de celulitis conocen muy bien. Para eliminar estas toxinas, es necesario que el sistema linfático esté trabajando de una forma normal. Para ello, hay que estimular la producción de linfa.
Al ser las ondas infrarrojas capaces de llegar hasta las partes más profundas de organismo, son utilizadas en algunos tratamientos para estimular al sistema linfático a trabajar de forma más efectiva. Esto se ha asociado a una mejora en enfermedades, erradicación de síntomas de padecimientos cutáneos, la no aparición de nuevas enfermedades por un sistema inmunológico descuidado, y la mejora de la esperanza de vida en pacientes con enfermedades crónicas.
Todo esto gracias a la andulación y, más aún, a un mecanismo que en ningún momento interfiere en el funcionamiento natural del cuerpo humano, sino que contrario a ello potencia este funcionamiento natural haciendo que, según términos de la tecnología, sea esta compleja máquina la que condicione sus parámetros ajustándolos a un trabajo más eficiente e inmediato.