El descubrimiento de un yacimiento de petróleo en EE.UU. anunciado ayer por Repsol se ha traducido en subidas del +2,49% para sus acciones. Es sin duda una gran noticia para la compañía pero que debe interpretarse con cautela, ya que el descubrimiento tardará tiempo en convertirse en ingresos. En primer lugar, porque de los 1.200 millones de barriles de petróleo potencialmente extraíbles, gran parte son de su socio Armstrong Energy. Y en segundo, porque las extracciones no se producirían hasta 2021. La compañía estima que podría incrementar en 120.000 barriles diarios su producción, en comparación con los 690.000 que produjo de media en 2016.
Mapfre, por su parte, ha emitido una nota de prensa sobre los aspectos más relevantes de su Junta General. La aseguradora ha destacado el crecimiento del 23% de su negocio digital en 2016, lo cual ha supuesto duplicar los objetivos previstos. El crecimiento de ingresos puede moderarse, pero estiman que las primas seguirán creciendo a los ritmos previstos. Se estima que el ROE supere el 11% en 2018. La revalorización del dólar y del real brasileño y los bajos tipos de interés en Europa hacen más exigente el cumplimiento del objetivo inicial.
El informe de empleo estadounidense le ha dado otro empujón a las bolsas europeas. A mediodía se ha conocido un dato de creación de 235.000 nóminas en febrero, frente a las 200.000 con las que estaba especulando el mercado. Se trata del 76º mes consecutivo en el que se crea empleo en EE.UU, un periodo en el que se han generado más de 11 millones de nóminas y que se salda con tasa de paro del 4,7%. Por si hubiera alguna duda, esta noticia refuerza aún más la idea de que la Fed suba tipos hasta el 1% en la reunión del próximo miércoles.
Tras haber hablado largo tendido sobre el intenso calendario electoral de este año en Europa, el miércoles de la semana que viene se celebran comicios en Holanda. En la cita no solo se elegirá el ejecutivo holandés, sino que servirá de termómetro del auge de partidos euroescépticos.
El efecto Draghi también se deja notar en el euro, que sube de nuevo por encima del 1,06 contra el dólar.