Análisis y Opinión

Hacia el CFO digital: un asesor estratégico para la empresa del Siglo XXI

Oriol Farré, director de preventa de aplicaciones financieras de Oracle Ibérica.

IDENTIFICAR VÍAS INNOVADORAS PARA LA EVOLUCIÓN DEL NEGOCIO

· Por Oriol Farré, director de preventa de aplicaciones financieras de Oracle Ibérica

Martes 01 de agosto de 2017
Las funciones del director financiero (CFO) se han transformado drásticamente a escala mundial, a raíz del impulso imparable de la digitalización de las organizaciones. El financiero ha pasado de ser la persona que, desde la soledad de su despacho, llevaba al día los libros de contabilidad y las cuentas de la compañía, a pasar a tener un claro papel de consejero del negocio asumiendo un creciente protagonismo, visibilidad y capacidad de influencia en el devenir diario del conjunto de la compañía. Este incipiente avance, al que aún queda un largo recorrido, se erige en el principal pilar sobre el que se cimenta toda una revolución que tendrá implicaciones muy positivas en el desarrollo global del negocio. De acuerdo con los expertos del sector, los CFOs más cotizados serán, en solo unos años, aquellos que sean capaces de desempeñar el papel de socios estratégicos del negocio mostrando una elevada flexiblidad, y manifestándose siempre receptivos a la integración de aquellas herramientas tecnológicas susceptibles de contribuir a propulsar los ratios de productividad y competitividad corporativas.

Focalizado en identificar las vías más innovadoras para inducir la evolución del negocio y con una apreciable actitud proactiva, el CFO del futuro es el Millenial de hoy. Su perfil responde al de un profesional más generalista que especialista, que confía firmemente en el poder de la tecnología para optimizar procesos y elevar así los ratios de competitividad corporativa. Y es justamente esta visión holística de la empresa la que, según los analistas, permitirá optimizar los resultados, elevar la productividad, y dar a luz un entorno empresarial mucho más colaborativo y unificado en el que la tecnología desempeñará una labor esencial en el desarrollo de funciones tan cotidianas como la planificación, la presupuestación, la previsión, los informes fiscales y de gestión, las conciliaciones, o el cierre financiero.

Posicionado en el corazón estratégico de la organización, y como nativo digital, el nuevo CFO será un incondicional de la tecnología, impulsando el uso de la inteligencia artificial (IA) de cara a introducir cambios proactivos que permitan generar nuevas oportunidades de negocio. Mediante el análisis exhaustivo de los datos, el CFO digital realizará predicciones y recomendaciones que repercutirán en el desarrollo global del negocio, consolidando al mismo tiempo su posición ante el CEO y el resto de los miembros del consejo.

Entre las nuevas responsabilidades del nuevo CFO digital se puede contar: el logro de tiempos de reacción más cortos, información en tiempo real, informes proactivos, rendimiento predecible, optimización de los recursos y de la colaboración, modelado avanzado de escenarios o labores de planificación estratégica a largo plazo, lo que, en suma, impulsará el fortalecimiento de la capacidad empresarial. Así, el nuevo director financiero se hará más presente y llevará sus funciones a un estadio superior en el seno de la organización.