Las fuentes indicaron que la compañía completará el programa HyperFlight en tres etapas. La primera será construir una red regional entre ciudades con velocidades de 1.000 km por hora. La segunda, será construir una red nacional que enlace a los principales conjuntos de ciudades con velocidades de hasta 2.000 km por hora. Y la tercera será una red internacional con velocidades de hasta 4.000 km por hora para unir a los países a lo largo de la Franja y la Ruta.
Además de la Cciach, sólo unas cuantas compañías, incluidas HTT y Hyperloop One, ambas en Estados Unidos, han señalado que han desarrollado un sistema de transporte con velocidades mayores a los 1.000 km por hora.
El plan de la Cciach es más ambicioso. La compañía china se ha asociado con más de 20 instituciones nacionales y extranjeras y cuenta con 200 patentes de tecnologías relacionadas con HyperFlight.
A diferencia de la mayoría de los trenes HyperFlight en el extranjero que requieren una velocidad mínima para levantarse, los planes de la versión china utilizan una nueva tecnología que permite la suspensión sin ruedas y sin velocidad.
El HyperFlight reducirá el tiempo de traslado entre ciudades, evitará influencias del clima y no consumirá combustibles fósiles, además de permitir un fácil acceso a los trenes urbanos. Representa el futuro de la tecnología de transporte, dijo Mao Kai, director técnico del proyecto.
Mao añadió que HyperFlight acelerará y desacelerará a ritmos que los humanos podrán soportar con facilidad.
"Es lo mismo que viajar en avión. Uno se puede sentir un poco incómodo cuando el avión acelera, pero no durante el vuelo. La forma en la que el cuerpo reacciona depende de la aceleración, no de la velocidad en sí", dijo Mao.