Análisis y Opinión

Recuperación en caso de desastre: ¿Qué se puede hacer cuando se va la luz?

LA RESPUESTA, ¿EN EL CLOUD?

· Por Alexis de Pablos, Director técnico de Veeam Software Iberia

Viernes 01 de septiembre de 2017
Durante los años que he trabajado en TI, he experimentado un buen número de interrupciones temporales de servicio. Nunca es una situación ideal, desde clientes enfadados hasta la pérdida de millones en ingresos, productividad e imagen de marca. Por desgracia, he aprendido con el tiempo que ninguna empresa es inmune a este tipo de interrupciones. Puede producirse un corte en el servicio en cualquier momento y sin avisar, por lo que es fundamental que el departamento TI tenga ya un plan de protección diseñado en torno a la alta disponibilidad, la recuperación de datos en caso de desastre y la continuidad de las operaciones. Es una cuestión de «cuándo» más que de «si» se va a producir un corte de servicio, por lo que, planificar con antelación puede reducir de manera considerable el impacto general de una interrupción del sistema.

La respuesta es cloud

Un modo de abordar el problema es aprovechar la nube. Ayudará a que las empresas entiendan que, de hecho, se pueden rectificar los efectos de las interrupciones temporales de servicio con una inversión mínima. La recuperación en caso de desastre y el backup no son más que un ejemplo. Muchas empresas creen que cuentan con una sólida estrategia, pero es cuando esta se pone a prueba porque se produce esa falta de disponibilidad, cuando descubren que la solución no cubre sus necesidades operativas o de normativa en esos momentos.

El corte de servicio de Amazon Web Services (AWS) antes del verano nos recuerda de forma oportuna la importancia de tener una buena estrategia de disponibilidad y de aceptar y adoptar la nube híbrida. El corte de servicio de AWS provocó la caída de una serie de sitios web de grandes dimensiones durante varias horas. Durante la interrupción, que duró cuatro horas, empresas que cotizan en el índice S&P 500 perdieron 150 millones de dólares, según informa Cyence, al tiempo que empresas estadounidenses de servicios financieros perdieron aproximadamente 160 millones de dólares. El tiempo de inactividad no solo supone una pérdida de ingresos, sino que también daña la reputación de la marca y afecta negativamente a la confianza del consumidor, por lo que las empresas deben reevaluar sus estrategias aprovechando la nube hibrida. Nuestro estudio (Informe sobre disponibilidad de Veeam 2017) concluyó que el coste anual del tiempo de inactividad puede suponer para una empresa hasta 21,8 millones de dólares.

El corte de servicio de AWS demuestra que incluso las mejores soluciones pueden sufrir tiempo de inactividad. El efecto dominó que percibieron los clientes empresariales de AWS, desde Business Insider a Slack, da una idea de hasta qué punto dependen las empresas de una única fuente de backup.

Este ejemplo ofrece una imagen clara para el backup, o en concreto para la disponibilidad de datos, en la arquitectura de una nube híbrida. Habla de la necesidad de cualquier empresa de asegurarse de que se hace un backup local de las «joyas de la corona» para así poder seguir operando cuando el origen de los datos sufre un periodo de indisponibilidad. Depender de AWS para hacer backup de información vital cuando el propio servicio ha caído, plantea un dilema obvio.

Híbrida lo mejor de los dos mundos

Empresas líderes dedicadas al análisis del sector han confirmado la tendencia de la nube híbrida. IDC ha previsto que las empresas necesitarán contar con un entorno TI principalmente basado en cloud en el año 2019 y 451Research asegura que el gasto en almacenamiento público se duplicará en los próximos dos años a medida que se reduzca la demanda de almacenamiento en las instalaciones. Las previsiones de lo que representa la promesa de la nube híbrida han animado a las principales empresas del sector tecnológico a establecer planes especializados para el futuro híbrido. Por ejemplo, Hewlett Packard Enterprise (HPE) y Microsoft han creado recientemente un centro de innovación en Seattle que agilizará la adopción de la nube híbrida y ayudará a los clientes a poner a prueba las soluciones híbridas y los casos prácticos, como es el ejemplo de uso de los entornos HPE / Azure Stack.

Si las empresas quieren aprovechar esta oportunidad, deben aplicar los mismos principios por los que mantienen múltiples data centers a la hora de hacer frente al almacenamiento de datos en cloud. Ya no es suficiente contar con un único entorno de cloud. Elegir la nube híbrida hace que la integridad de los datos y los servicios sea una de las principales prioridades de las empresas. Por ese motivo, será esencial conseguir el equilibrio correcto entre la oferta de almacenamiento en las instalaciones y las distintas opciones de almacenamiento como servicio, para así garantizar que los datos están siempre disponibles y sincronizados en múltiples plataformas.

La nube híbrida es cada vez más popular dado que ofrece la flexibilidad y los beneficios de la implantación de datos de la nube pública, pero además proporciona la garantía de seguridad del almacenamiento en nube privada, en las instalaciones, aportando de manera eficaz a las empresas lo mejor de los dos mundos. Esto significa que ahora las empresas pueden almacenar los datos más importantes o confidenciales en la nube privada, al tiempo que utilizan la nube pública para prestar servicio de forma rápida a algunas funciones, ya sea para ampliar y liberar su capacidad o para reducirla sin perder tiempo.

Últimamente, la creciente demanda de cloud se ve impulsada por empresas que quieren aceptar y adoptar el proceso de trasformación digital. La empresa actual necesita basarse en tecnologías clave proporcionadas por la virtualización, los sistemas de almacenamiento actual y las tecnologías cloud para así poder ser absolutamente flexible. Esto puede significar una carga para la disponibilidad de datos e información, dado que requiere la actualización de los sistemas tradicionales y obsoletos además de la inversión de tiempo y dinero.

Es por ese motivo por lo que resulta fundamental que la disponibilidad se sitúe a la cabeza de la estrategia de trasformación digital o de nube híbrida, de tal forma que cuando se produzcan interrupciones temporales de servicio importantes, como sucedió con AWS, ya exista un backup y un plan de recuperación en caso de desastre para garantizar que el tiempo de inactividad no es un problema.

La nueva economía digital dicta que las viejas reglas ya no se aplican y que hay que adaptar el modo en el que se plantea la solución a los problemas. Las empresas de todos los tamaños deben garantizar que pueden prestar servicios en cualquier momento y desde cualquier sitio, a la vez que racionalizan costes y alcanzan un nivel de eficiencia correcto. Es un error pensar que algunas de las infraestructuras clave están demasiado dañadas como para que valga la pena arreglarlas o que no se deben priorizar; es hora de aceptar y adoptar la trasformación del negocio a través de cloud.