Las víctimas han aumentado en los últimos tres meses, cuando las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), dirigidas por Estados Unidos, lanzaron un ataque para desconectar al Estado Islámico (EI) de su capital de facto en Raqqa.
Además, 118 civiles han muerto por las minas terrestres colocadas por el EI en su intento de huir de la ciudad, indicó el grupo de observadores con sede en Londres.
Las FDS, con el respaldo firme de la coalición dirigida por Estados Unidos, ha capturado más del 60 por ciento de Raqqa en medio de expectativas de que toda la ciudad pueda ser recuperada para fines de octubre.