En palabras de los representantes de la Cámara de Comercio: “Alfredo Arranz ha sido seleccionado porque los bellos diseños de sus pañuelos de seda son un magnífico ejemplo del arte que implica la confección a mano con materiales nobles”.
Alfredo diseña los pañuelos que pinta a mano, los llena de color y los convierte en regalos, piezas suaves y delicadas que embellecen a las personas, acarician la piel y despiertan sentimientos. Crea colecciones con sus diseños o los realiza por encargo para contar historias únicas y personales: el dibujo que un niño pinta a su madre, una celebración, un recuerdo, incluso, un logotipo. No hay límites para la creatividad de este “design maker” español que ha conseguido hacer de un oficio artesano y de su vocación un negocio sostenible y detallista.
Este diseñador sembró la semilla de su sueño cuando regaló un pañuelo de seda a su madre. Confiesa que “ahora, pasado el tiempo, ese regalo es uno de mis mayores tesoros porque cuando vuelvo a su casa, abro su cómoda y siento su olor impregnado en él. Por eso para mí la seda es tan importante, no es sólo vender pañuelos, es la razón de mi trabajo, el deseo de hacer sentir a otras personas lo mismo que siento yo cuando tengo entre mis manos ese pequeño trozo de seda”.
Ese propósito es lo que ha llevado a este formador en temas administrativos a reinventarse profesionalmente y convertirse en un mercader del siglo XXI que vuela con “El color de la seda” hacia un futuro prometedor que comienza con su participación en los DS Brussels Fashion Days, el evento anual más importante del sector de la moda organizado en Bélgica, que este año contará con España como país invitado en su sexta edición y la representación de diseñadores consagrados como Ágatha Ruiz de la Prada, Ion Fiz, Miguel Marinero y Leyre Valiente, y diseñadores emergentes como Eder Aurre, Nouman, D’icanno, Débora Velásquez y Toni Enríquez.