"Tengo que dar mi aprobación a todas las personas implicadas en el programa espacial tripulado de China", afirmó Jing, que destacó que "la industria aeroespacial de China ha ido alcanzando un logro tras otro en los últimos cinco años de progreso".
"Mucha gente se ha dejado la piel para grabar su lealtad al Partido y al pueblo en el universo en el viaje del país para convertirse en una potencia espacial", enfatizó el astronauta.
Tras sus viajes a bordo de la Shenzhou-7 en 2008 y la Shenzhou-9 en 2012, la misión más reciente de Jing fue en la Shenzhou-11, lanzada el 17 de octubre de 2016.
Esa última nave se acopló dos días después al primer laboratorio espacial de China, el Tiangong-2, en el que Jing y otro astronauta, Chen Dong, vivieron durante 30 días, el periodo de tiempo más largo que un astronauta chino ha pasado en el espacio.
"Crecí en un pequeño pueblo y mi madre y mi padre eran campesinos", recordó Jing. "Hasta ahora he ido realizando mis sueños uno a uno y he ido subiendo un peldaño tras otro", destacó.
"Hay unas palabras que digo desde lo más profundo de mi corazón: Nunca olvido que es la formación del Partido y del país la que me permite volar cada vez más alto. Como soldado nunca olvido el cuidado, la instrucción y la guía de organizaciones a varios niveles", dijo emocionado el astronauta.
No es la primera vez que los astronautas chinos expresan sus convicciones comunistas y su lealtad al Partido. El primer astronauta de China, Yang Liwei, señaló ante la prensa en otro congreso del Partido, hace 10 años, que los astronautas podrían poner en marcha una delegación del PCCh en el espacio.
"Si China tiene una estación espacial propia, los astronautas que estén desarrollando sus misiones llevarán a cabo las actividades regulares de una delegación del PCCh de la misma manera que lo hacemos en la Tierra, como aprender las políticas del Partido e intercambiar puntos de vista sobre las decisiones del Partido", sugirió Yang.
De acuerdo con los Estatutos del PCCh, deben crearse organizaciones de base del PCCh siempre que haya tres o más miembros del Partido.
Contar con una estación espacial tripulada permanente forma parte de los planes de China y las previsiones son que funcione a pleno rendimiento en torno a 2022, con una vida diseñada inicial de al menos 10 años. En la misma habrá entre tres y seis astronautas, que permanecerán en el espacio hasta un año.