Dice Maduro que “pueden tomar las medidas que le dé la gana porque a Venezuela no la para nadie, éste es el país más democrático y libre del Continente” y agrega, “sacó a plomo a los borbones de aquí”.
Mientras tanto, las preocupaciones de Evo Morales son otras. Don Evo quiere la reelección indefinida. Ahora tiene un argumento. La reelección de Ángela Mekel por cuarta vez es para Don Evo un ejemplo de la “sabiduría de los pueblos”.
Parecería que los bolivianos carecen de esa sabiduría. A pesar de haber perdido un referéndum celebrado en 2016 para permitir una nueva reelección, Don Evo ha presentado un recurso ante la justicia para que revoque la prohibición. Quiere permanecer en el poder hasta el 2025.
En Ecuador, Rafael Correa le toma prestado el argumento a Don Evo y Ángela Merkel se convierte en el argumento reeleccionista.
Parecería que ambos olvidan que en Alemania no habría que hacer referéndum para cambiar, al decir del extinto presidente dominicano Joaquín Balaguer, el “papelito”.
Correa y su Revolución Ciudadana aprobaron las enmiendas a la Constitución que permiten la reelección indefinida con una clausula que le impedía a Rafael Correa poder presentarse en las elecciones del 2017.
En la actualidad Correa se enfrenta a su presidente en un personal bochinche. El presidente denuncia haber encontrado una cámara oculta instalada en su despacho y Correa responde que “si el presidente Moreno lo prueba, que me vaya a la cárcel. Si no, que renuncie a la presidencia, ni siquiera por malo, sino por ridículo”.
Dice el presidente Lenín Moreno que “Correa me dijo que se iba a vivir a Bélgica y respetar mis decisiones. Parece que se le olvidó la promesa”.
Evidentemente que el trío se entretiene.