La herramienta de los MLF se introdujo en 2014 para ayudar a los bancos comerciales y de política a mantener su liquidez permitiéndoles pedir prestado de los bancos comerciales usando las acciones como garantía.
El banco central ha venido dependiendo cada vez más de las operaciones de mercado abierto, en lugar de modificar los tipos de interés o el coeficiente de reserva, con el objetivo de manejar la liquidez de una manera más flexible y especificada.
En enero, el BPCh inyectó 72.000 millones de yuanes mediante el crédito suplementario pignorado (PSL, por sus siglas en inglés) al Banco de Desarrollo de China, al Banco de Desarrollo Agrícola de China y al Banco de Exportación e Importación de China.
El BPCh también concedió en enero 25.450 millones de yuanes a las instituciones financieras a través del mecanismo permanente de préstamos (SLF, por sus siglas en inglés) para satisfacer la demanda provisional de liquidez.
Las operaciones de mercado abierto del BPCh son seguidas muy de cerca por el mercado, ya que se han convertido en las principales herramientas del banco central a la hora de aplicar su política monetaria.
China ha decidido mantener una política monetaria prudente y neutral en 2018 cuando busca un equilibrio entre el crecimiento y la prevención del riesgo.