El nivel de dióxido de carbono del hemisferio norte mostró una tendencia decreciente de primavera a verano, lo que indica que el ecosistema absorbe más carbono, de acuerdo con los científicos.
El diagrama indica que las regiones con frecuentes actividades humanas tienen niveles de dióxido de carbono superiores.
El día 22 de diciembre de 2016 China lanzó un satélite de seguimiento del dióxido de carbono desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el desierto Gobi, en el noroeste del país. China se convirtió en el tercer país, después de Japón y Estados Unidos, que hace un seguimiento de los gases de efecto invernadero usando su propio satélite.