Llegar a este hito no ha sido fácil. Animayo visiona cada año unas 2.000 obras a concurso, y pone en marcha un riguroso proceso de selección en busca de la excelencia. La creatividad, el buen guión, la innovación técnica, la variedad de géneros y la articulación de las ideas son el ‘leitmotiv’ de las secciones competitivas del festival grancanario, que está arropado por personalidades muy relevantes del sector que participan como miembros del jurado internacional del festival.
Animayo celebrará en mayo de 2018 su décimo tercera edición, pero antes hará su primera parado del año en Caixa Forum Barcelona del 16 a 17 de febrero para presentar su especial dedicado a la mujer en la industria de la animación, los efectos visuales y los videojuegos.
El fundador del festival, Damián Perea, de enhorabuena, señala que “la realidad virtual no solo es el futuro sino que es ya casi el presente. Las posibilidades que nos ofrece esta técnica son inmensas. Nos va a permitir estar en contacto con personas que estén lejos, reuniones de trabajo sin encuentros físicos y con sensación de tridimensionalidad, etc… es una herramienta que hay que usar si o si, pero siempre sin perder la esencia humana y el contacto porque puede llegar a deshumanizarnos como el resto de la tecnología. Es un recurso muy poderoso y hay que utilizarlo como tal, como una herramienta que es, pero sin que nos utilice ella a nosotros, porque eso sería muy peligroso”.
Perea, que ofrece becas y pone en marcha proyectos para la formación, el empleo y la captación de empresas e inversores del sector audiovisual, asegura que “la animación, al ser un trabajo tan especializado requiere personas con formación específica (…) casi el 90% de los alumnos de U-tad consiguen trabajo nada más terminar o incluso antes de acabar sus estudios. Es una carrera que recomiendo porque tiene muchas salidas. Somos profesionales digitales, nómadas digitales y es un campo en el que hay oportunidades. Y hay que estar dispuesto a viajar porque hay trabajo muy atractivo en otros países. Lo bueno es que en España hay cada vez más demanda de profesionales y en concreto, Gran Canaria se convertirá en eje de una gran industria por el tema de los incentivos fiscales”. En una producción de animación pueden trabajar 300 personas durante 1 o 2 años con puestos estables durante ese tiempo.