"El nanorobot es excepcionalmente pequeño, e imposible de percibir para el ojo humano. Es unas 5.000 veces más pequeño que la punta de una aguja", explica Ding.
Puede viajar a través del torrente sanguíneo en busca de tumores. Una vez localiza uno, descarga sobre él una dosis de trombina, la cual le corta el suministro de sangre y lo mata de hambre.
Ya que el nanorobot de ADN es un material natural biocompatible y biodegradable, puede ser evacuado del cuerpo una vez ha cumplido con su misión.
La nanotecnología está ofreciendo innumerables nuevas oportunidades para la industria de la salud. La investigación en este campo comenzó cinco años atrás, cuando investigadores del centro decidieron experimentar estrategias para interrumpir el flujo sanguíneo del tumor utilizando nanotransportadores basados en ADN.
Ding sostiene que aunque el concepto de los nanorobots para uso médico ha sido utilizado previamente y ya se han llevado a cabo experimentos en tubos de ensayo, esta es la primera vez que se han realizado pruebas en organismos vivos con ambientes biológicos sofisticados.
En el marco de la investigación, los especialistas estudiaron el comportamiento de los nanorobots en ratones de laboratorio con tumores. Los resultados fueron una reducción significativa de los tumores, y, con frecuencia, una regresión absoluta de los tumores, en un lapso de semanas, o incluso días.
De acuerdo con el científico Zhao Yuliang, el equipo de investigación también condujo completos estudios de seguridad sobre el desempeño de los nanorobots en dos mamíferos diferentes, uno de ellos el cerdo Bama, o minicerdo, el cual es fisiológica y anatómicamente similar a los humanos.
"A diferencia de la quimioterapia o la radiación, los nanorobots de ADN están en capacidad de atacar los tumores sin hacer daño a los tejidos saludables circundantes. Además, no se acumulan en el cerebro, y, por lo tanto, no conllevan el riesgo de un ataque cerebrovascular", destaca Zhao.
Nie Guangjun, otro integrante del equipo de investigación, considera que esta aproximación es un hito en la investigación de tratamientos contra el cáncer, un campo en el que se han invertido décadas en el desarrollo de terapias efectivas sin muchos resultados para destacar.
"Nuestra investigación muestra que los nanotransportadores basados en ADN han demostrado ser una terapia efectiva y segura contra el cáncer", manifestó Nie.
""En la actualidad estamos trabajando con una firma de biotecnología para llevar a cabo estudios preclínicos, y esperamos traducir esta tecnología revolucionaria en un tratamiento terapéutico anti-tumor viable", agregó.