Sergi Ibáñez: “Nosotros contemplamos este año como de transición, para definir el nuevo proyecto de expansión. Estamos muy contentos con nuestro local de Madrid y queremos seguir ofreciendo nuestra hamburguesa en la capital y más adelante, quizás en otras ciudades más allá de Barcelona, que es nuestro principal centro de operaciones. Cómo no, queremos seguir descubriendo mercados, darle una vuelta de tuerca a uno de nuestros locales y probar cosas que tenemos en mente y debemos antes sondear”.
Sergi Ibáñez: “Se debe partir de una buena selección de proveedores, con ello tenemos mucho ganado. La carne como tal deber ser exquisita, que si la pruebas en el plato sola, repitas. El pan es otro elemento muy importante. A nosotros nos parece tan importante que somos los primeros en ponerle un sello, parecía impensable en 2012 que pudiéramos crecer manteniéndolo, ya que se hace diariamente y es un proceso artesanal 100%. Pero ahí está. Destacar también el equilibrio de las combinaciones, son muchos los clientes que nos felicitan por conseguir hacer fácil algo que no lo es, llegar al máximo de paladares y crear en ellos esa sensación tan increíble de decir: qué buena esta! Respecto a las más demandadas, sin duda La Cabra y La Rodeo. El dulzor de la primera con la mermelada seduce a muchas mujeres. Y La Rodeo encanta a aquellos que buscan un buen clásico con un toque de cebolla frita”.
Sergi Ibáñez: “Sin duda les queda mucho camino. El público veggie es muy, muy conocedor del producto, y son de los que más nos aportan. Seguimos trabajando para que se sientan a gusto en nuestros locales, y nos queda un fantástico trabajo por delante. La gente es cada vez más consciente de lo que significa comer bien y por eso damos distintas opciones”.
Sergi Ibáñez: “Somos los del sello, creo que es un punto claramente que nos hace especiales, nuestro pan sellado a diario nos aporta un toque muy Timesburg. Por otro lado, creo que tenemos una carta muy amplia en sabores, donde la gente se encuentra muy a gusto cuando los prueba”.
Sergi Ibáñez: “Primero cortamos el pan, le ponemos después nuestra mayonesa Timesburg y esperamos a que la carne adquiera el punto perfecto en nuestra parrilla, la colocamos suavemente en un lecho de lechuga verde con una rodajita de tomate y aplicamos los toppings para que salga en el plato con todo el amor del mundo. A partir de aquí, hemos visto de todo: el que se la lleva a casa, el que le mete un bocao a lo salvaje, el que con finura coge los cubiertos y va diseminando poco a poco el manjar... y los que la comparten con unas patatas que quitan el “sentío”.
Sergi Ibáñez: “La mía es La D.F, con la que llorar de picor, emoción y felicidad en el mismo momento. Decir que lleva chile chipotle, queso cheddar, nachos rotos, jalapeños, lechuga y mayonesa. Por supuesto, en pan de mollete”.