El objetivo de "Dejemos de perder el tiempo" es hacernos cambiar hábitos y la mentalidad, sabiendo que es lo que más cuesta. Se presenta como una llamada de atención contra aquellos que prefieren el "presentismo" frente a la optimización del tiempo y el tener trabajadores desmotivados frente a personas felices en su actividad profesional. Aquí se demuestra de una forma evidente cómo los horarios racionales permiten obtener una mayor productividad, reducir gastos y conseguir la satisfacción de los trabajadores.
El libro de Ignacio Buqueras y Jorge Cagigas analiza la dificultad de gestión del tiempo que hay actualmente en las sociedades occidentales y, especialmente, en España. Con razón nos advertía el gran médico y pensador Gregorio Marañón: «en este siglo acabaremos con las enfermedades pero nos matarán las prisas». Los asuntos que se tratan son la jornada laboral adecuada, las ventajas de la flexibilidad horaria, cómo trabajar desde casa, la puntualidad, los almuerzos de trabajo, el "prime time" de las televisiones, las reuniones y la "reunionitis" (capítulo 12). También aporta ideas para conseguir los objetivos que nos proponemos a la hora de gestionar el tiempo y anima a las organizaciones a que afronten este reto desde diferentes ángulos y perspectivas. El capítulo 8 debería ser lectura obligatoria para trabajar bien en equipo, porque habla de la virtud de la puntualidad, como actitud personal. La ventaja es que los autores incluyen muchos y prácticos consejos para superar todas estas dificultades, como por ejemplo, fijar la duración de los reuniones, convocarlas y prepararlas de forma anticipada, adoptar un plan integral de conciliación. Y lo mejor es que... para no hacer perder el tiempo, todos los capítulos, al final, van con un resumen de dos o tres puntos.
Dejemos de perder el tiempo
Ignacio Buqueras y Jorge Cagigas
Editorial LID
189 paginas