Lo primero que debéis hacer una vez traspaséis la puerta principal de un templo budista es encender las varillas de incienso. Éste es el primer lugar donde se reza. Una vez realizado el protocolo del incienso ya podréis pasar al edificio principal que es donde se encuentra la figura de Buda. La entrada muy probablemente tendrá tres puertas con lo que debéis seguir el mismo protocolo que al acceder a las instalaciones del templo. Os refrescaré la memoria: debéis acceder por las puertas laterales, no por la central y al entrar no podéis pisar el escalón ya que simboliza el hombro de Buda.
Una vez en el edificio la sala donde se encuentra la figura de Buda se distribuye de la siguiente forma: en el fondo de la sala se encontrará la estatua de Buda. Delante de la figura habrá una mesa donde acostumbra a haber comida. Frente a la mesa habrá una urna para las donaciones y seguidamente se colocarán unos cojines de seda roja o amarilla para que la gente pueda rezar de rodillas. Es conveniente que dejéis libres los cojines del centro ya que los utilizarán los monjes. Si deseáis pedir un deseo mientras rezáis debéis juntar las palmas de las manos y una vez formulado el deseo y terminadas las plegarias deberéis hacer tres reverencias. Si queréis abandonar la zona de los cojines no podéis pasar por encima de ellos aunque no los piséis. Si hay gente rezando debéis esperar a que acaben de rezar y no pasar por delante de ellos.
Una vez hayáis rezado podréis recorrer la sala ya que alrededor de la figura de Buda suele haber 18 figuras de rango inferior. A cada uno de vosotros os corresponde una figura que vendrá determinada por vuestra edad. Os pongo un ejemplo para que podáis entenderlo mejor: si eres un varón de 25 años deberás empezar a contar por la primera figura de la izquierda (en sentido de las agujas del reloj). Con lo que tu figura será la número 6 contando por la izquierda. En el caso de las mujeres el procedimiento es prácticamente el mismo sólo que se contará en sentido contrario a las agujas del reloj. Esto significa que las mujeres tienen que empezar a contar por la derecha y por lo tanto la figura número 1 para los hombres corresponde a las número 18 para las mujeres.
Existe un decálogo de prohibiciones que debéis respetar cuando estéis en el templo:
Si os encontráis con un monje debéis saludarle juntando las palmas de las manos y haciendo una pequeña reverencia mientras decís “Ni hao” (你 好). No podéis tocarles y si queréis hacerles una foto os recomiendo que lo hagáis disimuladamente y no le preguntéis si se la podéis hacer. Del mismo modo, si deseáis entablar una conversación con él os recomiendo que seáis muy prudentes y evitéis temas como la política, los divorcios o relaciones con determinados vecinos como Hong Kong o Taiwán.
Como podéis comprobar existe todo un protocolo para visitar un templo budista. Si ya tenéis un conocimiento básico de cómo debéis comportaros en estos espacios os animo a que preguntéis a vuestros interlocutores para que os expliquen más detalles. Este interés sin duda les gustará y para aquellos que no sepáis nada os recomiendo que visitéis un templo y observéis detenidamente todo lo que hacen los visitantes nacionales. Me gustaría acabar mi artículo con unas palabras de Li Ji que encuadran perfectamente la importancia de invertir tiempo en conocer las costumbres y el protocolo de otros países: “Cuando visites una región pregunta primero qué está prohibido; Si visitas un país, pregunta primero por sus costumbres; Cuando atravieses el umbral de la casa de una familia, pregunta primero por los tabús”.