Y esto es un resumen excesivo de una historia de tres mil años, pero lo ideal es que la conozcan porque realmente es para no aburrirse. Y aunque Málaga es ante todo una provincia eminentemente turística, donde su aeropuerto y sobre todo desde la llegada del AVE facilitan ampliamente la legada del visitante, sin olvidar la cercanía para ir por carretera y su puerto donde la afluencia de cruceros turísticos es constante, no deben olvidar que es una provincia cordial donde siempre será bien recibido, el descanso encuentra allí su razón de ser para los que lo buscan y que por algo cada vez son más los que establecen allí su residencia definitiva.
Es una provincia que tiene tres comarcas delimitadas en su geografía, siendo la aglomeración urbana la que ocupa la mayor parte de la Hoya de Málaga, llanura aluvial costera formada por los estuarios de los ríos Guadalmedina y Guadalhorce. La mitad norte y la zona oriental del municipio corresponden al territorio montañoso de los Montes de Málaga, que llegan a alcanzar los 1032 metros en la Cresta de la Reina.
Aunque hace unos años era sobre todo conocida por su famosísima Costa del Sol, desde hace un tiempo es toda la provincia, encabezada por su capital, la que atrae el turismo de forma constante y sin distinción de temporadas porque en Málaga siempre es alta dada la climatología benigna de la que disfruta. Lo asequible de la zona y que simplemente en dos días, un fin de semana, es suficiente para disfrutar de sus atractivos y sus paisajes tanto de mar como de montaña y de una agenda cultural que les mantendrá ocupado todo el año. Son muchas las razones para visitarla, y un simple fin de semana les bastará para empezar a conocer una provincia que les apasionará y sorprenderá. Entren en Expedia revista por Málaga, y comiencen ahí su descubrimiento de la Málaga verdadera.