Y dejó claro que la línea dura y las corrientes guerreristas en Estados Unidos no conocen la historia y ni tampoco son capaces de aprender lecciones de ella. El régimen estadounidense, que a pesar de la oposición de todos los países del mundo, a excepción de algunos necios regímenes, ha incumplido todas sus obligaciones políticas, legales e internacionales, no está en condiciones de imponer condiciones a una gran nación como Irán – que sí ha cumplido con sus obligaciones - y ha de saber que el hecho de incumplir leyes no sólo no le crea ningún derecho sino que las consecuencias de sus infracciones de la leyes y de obligaciones recaen en los líderes de ese país y de sus corruptos partidarios internos y externos vinculados con la mafia, cuyos reiterados escándalos salen diariamente a la luz ante la opinión pública del mundo.
Los estadounidenses y sus aliados dictatoriales y medievales, cuyas intervenciones han dado lugar a todos los problemas de nuestra región, desde Irak, Siria y Líbano hasta Palestina, Yemen y Afganistán, no tienen derecho a determinar las políticas de Irán en su región. El apoyo al terrorismo, y en particular el terrorismo de Estado, es una característica intrínseca del régimen hegemónico de los Estados Unidos. Grupos terroristas como al-Qaeda, Daesh, MKO, Jundallah y otros grupos terroristas takfiríes que continúan viviendo con el dinero y el capital del pueblo norteamericano y de manos de sistemas incompetentes de la región, seguramente serán derrotados, dejando en ridículo a la Administración estadounidense y a sus aliados.
Los padres de al-Qaeda e ISIS y cientos de otros grupos terroristas que ponen en peligro la paz y la seguridad internacionales no podrán tergiversar, en busca de sus ilusorias ideas imperialistas, las medidas antiterroristas de la República Islámica de Irán en el pro de la estabilidad y la erradicación del terrorismo en la región y el mundo. Aquellos que organizan golpes de estado contra los gobiernos legales, saquean las riquezas de las naciones oprimidas, masacran mujeres y niños inocentes, violan los pactos y resoluciones internacionales, fabrican y usan armas de destrucción masiva y pisotean los derechos de los humanos y grupos minoritarios y la gente de color en sus propios países no están en posición de amenazar a las naciones independientes que se enfrentan a todos estos crímenes con gloria y honor.
Durante cuatro décadas de su vida, la República Islámica de Irán, surgida de Revolución Islámica del pueblo iraní, ha resistido y superado todos los siniestros complots de EEUU, y continuará sobreviviendo y hará que las nuevas conspiraciones de Washington sean derrotadas. Aconsejamos a las autoridades estadounidenses, especialmente a su Secretario de Estado, que aprendan del resultado de las políticas pasadas del país con respecto a la nación iraní, y dejen de adoptar medidas y políticas intervencionistas y fallidas que aparentemente están dirigidas a abrir una brecha entre el pueblo iraní y el sistema popular de la República Islámica de Irán, para así no desacreditar más a si mismo ante la opinión pública mundial. La República Islámica de Irán rechaza todas las acusaciones y mentiras planteadas en esta llamada nueva estrategia y considera las declaraciones descaradas del Secretario de Estado de los Estados Unidos como una evidente injerencia en sus asuntos internos y una amenaza ilegal contra un miembro de las Naciones Unidas y se reserva el derecho a emprender acciones legales. La Administración norteamericana será responsable de las consecuencias de cualquier medida ilegal e intimidadora contra el pueblo iraní.