Sociedad

Uzbekistán cumple con los Derechos Laborales cumpliendo con los estándares internacionales

Carlos Uriarte

UZBEKISTÁN, ENCLAVE DE PROGRESO

· Por Carlos Uriarte Sánchez, Profesor de Derecho de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid

Lunes 11 de junio de 2018
En relación a las medidas adoptadas por Uzbekistán para dar cumplimiento a los derechos laborales garantizados a sus ciudadanos de conformidad con la legislación nacional y las normas internacionales relativas al trabajo podemos señalar que:Uzbekistán desde su independencia ha ido realizando reformas en su legislación incorporando en su legislación interna los principios y normas del derecho internacional relativas a los derechos laborales de sus ciudadanos según recomendaciones de la organización especializada de las Naciones Unidas para estas cuestiones, a saber, la Organización Internacional del Trabajo (OIT).


El país centro asiático mantiene la voluntad firme de dotar a sus ciudadanos de las mayores garantías laborales, así como, al mismo tiempo cumplir sus obligaciones internacionales, Uzbekistán ha ratificado 14 convenios de la OIT. En este sentido, son especialmente importantes por el carácter vulnerable de las personas a las que se refieren, en razón de su edad, niños, los convenios número 29, 105, 138 y 182, que prohíben el trabajo infantil y se consagra el derecho de toda persona al empleo, a la libre elección de ocupación, a condiciones de trabajo justas y a la protección contra el desempleo, así como la prohibición del trabajo forzoso.

Además, debemos recordar que ya la legislación nacional uzbeka prohíbe estrictamente el trabajo infantil y el trabajo forzoso, incluida la coacción para trabajar mediante la amenaza de cualquier forma de castigo, entre otros como instrumento para mantener la disciplina laboral. Por la legislación uzbeka, el trabajo forzoso de cualquier tipo conlleva sanciones de tipo administrativo.

Por tanto, podemos afirmar, que Uzbekistán está haciendo realidad su compromiso manifestado en reiteradas ocasiones, pero que va haciendo efectivo con los hechos, de cumplir con sus obligaciones internacionales para lo cual ha ido actualizando su derecho laboral conforme a los estándares internacionales. Por otro lado, atendiendo a la idiosincrasia del pueblo uzbeko donde la familia juega un papel central y sus miembros crecen en un clima de solidaridad y colaboración entre todos ellos de manera intergeneracional (donde los niños y jóvenes se comprometen con sus mayores para sacar adelante la economía familiar); y al ser las autoridades uzbekas conocedoras mejor que nadie de la forma de ser de su pueblo, han iniciado gracias a la implementación de las citadas leyes laborales, así como de la creación de campañas y de programas de educación y sensibilización de su población la lenta, pero paulatina y de manera natural, adquisición de nuevas costumbres. Es fundamental que el derecho vaya unido a un cambio de actitudes de los pueblos, que paulatinamente lleve a unos nuevos usos y costumbres enraizados y asumidos como propios por la sociedad. El proceso iniciado va dando sus frutos aunque todavía queda mucho por hacer.

En este sentido, Uzbekistán reafirma su compromiso con sus obligaciones internacionales en materia laboral y mantiene una postura abierta a la cooperación constructiva en este campo. En nuestra opinión, la OIT debería de ser más sensible con estas circunstancias ya que, estos cambios, llevan su tiempo pues no sólo implica la introducción de una determinada normativa legal, sino ante todo precisa de la colaboración por parte del sector de la población afectada por la misma, así como de toda la sociedad en su conjunto.

En esta línea de análisis, podemos afirmar, que las autoridades uzbekas han mantenido un firme compromiso con la OIT en todo este tiempo y el Gobierno de Uzbekistán ha venido ejecutando el programa de trabajo decente para el periodo 2017-2020, así como ha venido adoptando medidas para incorporar gradualmente las normas laborales internacionales en la legislación nacional. Para lograr estos objetivos, se ha creado un consejo de coordinación sobre el trabajo infantil y el trabajo forzoso. También se ha creado una comisión integrada por parlamentarios uzbekos y representantes de organizaciones sin fines de lucro e instituciones de la sociedad civil
con responsabilidades concretas relacionadas con los derechos labores garantizados a los ciudadanos. Tanto el consejo de coordinación sobre el trabajo infantil y el trabajo forzoso como la citada comisión trabajan muy estrechamente.

Los resultados están siendo muy positivos, pues el trabajo infantil ha sido erradicado por completo. Así mismo, para prohibir el trabajo forzoso se están tomando las medidas necesarias para su rechazo y prohibición. A pesar de todos estos esfuerzos, aunque Uzbekistán desde el año 2014 ya no se encuentra en la lista de la OIT como país con graves deficiencias en el cumplimiento de sus convenios y atendiendo a los esfuerzos que está realizando en esta materia parece que no son siempre suficientemente tenidos en cuenta por la comunidad internacional.

Las autoridades uzbekas son conscientes que para la implementación de estas reformas es necesario tiempo. De la misma manera, la comunidad internacional debería de ser sensible a estas dificultades y peculiaridades de la sociedad agrícola uzbeka. La sociedad uzbeka es una sociedad tradicional que junto a una introducción de una legislación laboral moderna atendiendo a los cánones internacionales, una modernización de todo su sistema productivo agrícola, requiere un cambio de mentalidad y esto no se consigue en poco tiempo. Se necesita tiempo además para educar y formar a esa sociedad agraria poco a poco para que asimile de manera natural y no traumática como algo impuesto del exterior nuevas formas de vida. La labor formativa y educativa en este campo se hacen imprescindibles.

Así mismo, el Gobierno uzbeko ha adoptado nuevas medidas; fortalecido la supervisión tanto parlamentaria como pública; la acción conjunta con las autoridades a nivel estatal y local para aumentar la rendición de cuentas de los funcionarios de los órganos del Estado y otras entidades respecto al cumplimiento de los derechos laborales de los ciudadanos; la creación de exámenes periódicos para analizar la eficacia de las medidas adoptadas; la realización de estudios a nivel local de los problemas y deficiencias para el cumplimiento de estos objetivos; se han llevado a cabo recopilaciones de las normas en vigor y se han elaborado propuestas concretas para
mejorar la legislación uzbeka en materia laboral (en particular por medio de la aplicación y ratificación de las normas laborales internacionales); se han desarrollado labores de difusión amplia a nivel local a fin de garantizar la sostenibilidad de los logros alcanzados para da cumplimiento a los derechos labores internacionales; se han realizado estudios a nivel local de los problemas y deficiencias relacionados con la aplicación de la legislación sobre el cumplimiento de los derechos laborales garantizados a los ciudadanos. Así mismo, se han organizado comisiones a nivel regional, provincial y local para poder adoptar medidas a nivel local para dar cumplimiento a los derechos laborales garantizados por los ciudadanos. Todas estas medidas en paralelo con otras con el objetivo de lograr que la agricultura sea más eficiente, productiva y rentable y aumentar la mecanización, en especial, del cultivo del algodón y a las actividades agrícolas estacionales. Y para lograr todo esto, se pretende contar con la participación de organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro y otras instituciones de la
sociedad civil para que colaboren en las labores de supervisión pública de observancia, en una amplia campaña de información pública y de sensibilización y presión social para evitar la vulneración de las leyes laborales. Para lograr estos objetivos la Oficina del Fiscal General de Uzbekistán está vigilando la observancia en la aplicación de la legislación nacional relativa a los derechos laborales garantizados a los ciudadanos.

En definitiva, la senda reformista iniciada hace un año y medio por el Presidente Miziryoyev está ya dando sus frutos también en el campo del cumplimiento de los derechos laborales de los ciudadanos uzbekos cumpliendo el marco internacional promovido por la OIT.