El cabello se compone en parte de agua, el cual es imprescindible para que goce de una salud envidiable y necesaria. Lo que ocurre es que con el calor estival, una parte sustancial de esa agua se pierde, se evapora, y es cuando comienzan los problemas de sequedad, de rotura y falta de elasticidad. David Lesur, de los salones David Künzle en Madrid (Ponzano, 42 + Gonzalo de Córdoba, 1) lo tiene muy claro: “El verano es el momento ideal para recargar de energía nuestro cabello. Principalmente, aconsejo aprovechar las vacaciones para olvidarse de la plancha, el secador o la laca, así como todo lo que forma parte de esa rutina diaria y tan tediosa a veces. En verano, debe prevalecer lo natural, las prioridades para un buen estado capilar deberían ser cinco: la protección, la hidratación, el brillo, la detoxificación y una dieta saludable, variada y rica en aceite de oliva virgen extra, verduras, frutas, hortalizas, semillas y frutos secos”.
La importancia de la cosmética capilar
También es muy importante escoger productos adecuados que aporten una hidratación extra, como mascarillas, sprays, champús y acondicionadores con presencia de keratina y pantenol, así como proteger el cuero cabelludo con algún tratamiento (por ejemplo el Scalpsync de Matrix) y prestar una atención especial a los reparadores, ya que las puntas tienden a abrirse y secarse en demasía con el calor: “Puede ser muy bonito el efecto del sol sobre las melenas en verano, pero para las largas exposiciones aconsejo usar filtros solares en gel, crema, o spray, evitar productos con silicona y privilegiar los aceites naturales sobre otros. Además, siempre debe aclararse el cabello con agua abundante después de la piscina o la playa, para después aplicar un buen acondicionador y/o mascarilla que sea sobre todo nutritiva” – recalca Lesur.