En 1999 se crea en la Republica Dominicana el Ministerio de la Mujer con la misión de difundir y liderar la ejecución de políticas, planes y programas que contribuyan a la igualdad y la equidad de género y al pleno ejercicio de la ciudadanía de las mujeres.
En 1987 el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) crea el Centro de Estudios de Género con los objetivos de estudiar la desigualdad de género, contribuir a políticas que superen la desigualdad y promover la incorporación de la perspectiva de género. En la actualidad, la vicepresidenta de España, Carmen Calvo anuncia que el gobierno ha solicitado a la Real Academia Española (RAE) un estudio para adecuar la Carta Magna a
un lenguaje “inclusivo, correcto, no sexista y verdadero de una democracia que transita a la igualdad”.
Dice la vicepresidenta que “tenemos una Constitución en masculino de ministros y diputados que se corresponde a hace 40 años”: Y por supuesto llegó la polémica. Dice el director de la RAE, Darío Villanueva, que no ve las más mínima posibilidad de una reforma y que el problema está en confundir la gramática con el machismo y el académico Arturo Pérez Reverte dice que si la RAE revisa la Constitución para adecuarla al lenguaje inclusivo dejaría la institución.
La respuesta de la ministra no se hizo esperar “la adecuación de la Constitución española a un lenguaje inclusivo se hará haya o no asesoramiento de la RAE”. Parecería que España quiere seguir los pasos de Venezuela. Dicen que de 100 páginas, el cambio de la Constitución de 1999 en Venezuela con un lenguaje inclusivo, significó un aumento de 500 páginas. ¿Una “neolengua” de Ideología de Género? ¿Protesta global de los grupos homosexuales por no ser “inclusivos”?
¿El Centro de Estudios de Género de INTEC será el Centro de Estudios de Génera?