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Imagen corporativa: la importancia de tener una buena sala de espera

UNA SALA DE ESPERA REPRESENTA LOS VALORES DE UNA EMPRESA

· ¿En qué consiste la imagen corporativa de una empresa?

Redacción | Martes 31 de julio de 2018
Hoy en día, la imagen de una empresa o de un negocio es casi tan importante como ofrecer un buen producto o contar con unos buenos profesionales. Dicha imagen se va construyendo poco a poco y abarca múltiples aspectos, diferentes entre ellos. En ella podemos incluir desde elementos más abstractos como puede ser la idea que la clientela antes tiene de la empresa antes de usar sus servicios, hasta aspectos más concretos, siempre relacionados con los primeros, en los que se incluyen elementos como la decoración de nuestro local, de las sillas de oficina hasta las bancadas para sala de espera. El conjunto de ellos, condicionará en gran medida que nuestro negocio crezca o, por el contrario, se estanque.

La imagen corporativa de una empresa, ¿en qué consiste?

Si queremos resumir, podremos decir que la imagen corporativa de una empresa es la idea, el recuerdo, o la opinión que la gente tiene de ella. Esta imagen condicionará enormemente que la clientela haga uso de sus productos: tanto si ya los ha consumido alguna vez, como si es la primera.

Las salas de espera: los valores de la empresa

Es importante saber que esta imagen no solo se construye antes de que el cliente decida acudir a nosotros -gracias a, por ejemplo, métodos publicitarios-, sino que también se fideliza durante la utilización de nuestros servicios. En este sentido, uno de los espacios más relevantes son las salas de espera. Aunque muchas veces puedan pasar desapercibidas para la empresa, ya que no las consideramos parte del servicio ofrecido, en realidad se trata de un lugar en el que nuestros clientes pasan una parte importante de su tiempo, justo antes de ser atendidos. Así mismo, cuando nos encontramos en una sala de espera, los clientes suelen asumir una actitud de calma y tranquilidad, frente al bullicio que traen de fuera. Por eso, están más receptivos y abiertos a esperar y ser receptores de lo que encuentran en este espacio de paso.

Es por ello una ocasión perfecta para mostrarle los valores de nuestra empresa, cuidando hasta el más mínimo detalle. Lo primero es la comodidad. La espera, de por sí, no suele ser un plato de gusto, por lo que si no ofrecemos comodidad el proceso se hará más largo. Para ello, unas buenas bancadas o sillas son imprescindibles. Esto significa que deberán ser cómodas y prácticas para cualquier persona.

Otro elemento que podemos incluir es un buen ambiente sonoro. Para ello podemos echar mano de una playlist que nosotros mismos creemos, con temas tranquilos o más movidos, en función de la idea que queramos trasmitir. Otra posibilidad es también la radio, pudiendo escoger desde las cadenas puramente musicales, con un toque juvenil, hasta las emisiones de noticias, dando así un aire más serio.

En nuestra sala de espera también podemos suministrar a nuestros clientes algún tipo de bebida. A menudo, el ritmo de vida, las tareas cotidianas o, incluso, el tráfico, los hacen llegar a nuestra sala de espera acalorados. Por eso, disponer de una bomba de agua puede ser un buen recurso.

Por último, podemos cuidar pequeños detalles como el uso de estanterías, de revisteros con números actualizados, etc. O, si queremos ser más originales, podemos incluso incluir elementos como una pecera, ayudando a la distracción, dándole al mismo tiempo glamour y elegancia a nuestra marca.

Una buena sala de espera contribuirá a potenciar la imagen de tu marca y adaptarla a las necesidades de tu cliente. Si quieres saber más de imagen corporativa, te recomendamos este artículo!