¡La conspiración! No podía faltar.
Sin ninguna duda que el gobierno de Maduro está trabajando. Para comenzar, Maduro ha anunciado suprimir cinco ceros al bolívar. Según los que llevan las cuentas, la inflación en Venezuela alcanzará la astronómica cifra de un millón para el 2018. El nuevo cono monetario va a tener una nueva manera de anclaje al petro para estabilizar y cambiar la vida monetaria y financiera de manera radical. Es asunto de magia. Se eliminan ceros y se elimina la inflación.
Se supone que 15 millones de venezolanos tienen el Carnet de la Patria. También se supone que ese carnet le permite beneficios “sociales” que incluye ayuda médica, bolsas de comida, vivienda. Ahora será un requisito obligatorio para comprar gasolina. Dice Maduro que es una nueva política energética para un uso racional del combustible.
La Constituyente chavista aprobó derogar la Ley de Ilícitos Cambiaros vigente desde el 2003 que prohibía la compra y venta de divisas. El Banco Central tiene la exclusividad del control de cambio. La ley establecía la compra y venta como un delito, sancionada con dos a seis años de cárcel y multas del doble del monto de la transacción.
Dice el vicepresidente económico, Tareck el Aissami que “este decreto busca superar y derrotar a los criminales que colocan desde Colombia y Miami y dañan nuestra economía”.
Indudablemente que el gobierno de Nicolás Maduro trabaja con unos resultados extraordinarios.
El pronóstico de una inflación de un millón para el 2018, con la escasez de los billetes hace su aparición el trueque, se calcula que más de tres millones de venezolanos han abandonado el país, no hay alimentos, ni medicinas ni productos básicos, se incrementan los apagones y ahora la gasolina tendrá un “uso racional”.
¡Es la Revolución Bolivariana!