Para los nostálgicos, aún quedan ediciones especiales que la Real Casa de la Moneda-FNMT lanza cada cierto tiempo. Pese a que son monedas que nada tienen que ver con las de antes, el coleccionar, por ejemplo, las que fueron sacando de las provincias españolas, han servido de entretenimiento a los locales especializados y a los amantes de este tipo de colecciones.
Pero nada como dar con una joya antigua. Los distintos establecimientos que aún atesoran monedas antiguas saben que, quien de verdad valora este objeto, lo que busca es la rareza de hace siglos. Galeones encontrados han llevado al mercado negro monedas de otras épocas, pero también a las casas de subastas que han visto cómo coleccionistas han acudido ávidos por hacerse con los tesoros que ha atesorado el océano de la época de las conquistas.
Sin duda para estos ‘antiguos’ coleccionistas y también para los nuevos contar con establecimientos de venta de monedas antiguas españolas supone todo un aliciente, nada comparable a aguardar a que aquellos parientes que habían emigrado hace años decidieran regresar a su país natal para visitar a la familia, consiguiendo de esta manera adquirir unas cuantas monedas extranjeras que serían la envidia de todos cuantos dedicaban parte de sus esfuerzos a coleccionar dichas joyas.