Agregó que la CIIE de Shanghai dará más claves a las más de 28.000 empresas procedentes de más de 130 países y regiones, entre ellos España, sobre cómo se podrán impulsar las exportaciones con destino a China.
Los exportadores españoles necesitan un amplio conocimiento del mercado chino, "no hay quizás otro país como China en el que actualizar constantemente este conocimiento sea más importante", dijo Soto.
De acuerdo con el experto, "los sectores más interesantes para los compradores chinos se encuentran en la agroalimentación, la moda, los productos de lujo, salud y bienes de equipo", además de la "educación, el turismo y el deporte".
En septiembre pasado, el embajador de China en España, Lyu Fan, señalaba que el volumen comercial bilateral ha crecido de 21.000 millones de dólares en 2014 a 30.000 millones en 2017, año en el que las exportaciones españolas al país asiático se incrementaron un 30,9 por ciento anual.
Los grandes protagonistas de esta alza han sido la carne de cerdo, "seguido a distancia por el aceite de oliva, el vino y la cerveza" explicó Soto.
Añadió que también habían crecido "la exportación de minerales, especialmente cobre, además de productos de la industria de maquinaria y los componentes de automóvil".
En opinión de Soto, es una responsabilidad compartida profundizar en las relaciones comerciales y en "la percepción de que China plantea un diálogo muy concreto de comercio basado en una mayor interconexión euroasiática (y global) en pos de una riqueza compartida".
Así, resaltó que "la Iniciativa de la Franja y la Ruta se basa en hechos concretos que nos interpelan".