Sociedad

Pepper, un androide, fue la estrella en la entrega de antenas de oro 2018

ANTENAS DE ORO

Se encargó de recibir en el photocall a todos los invitados y de co-presentar la gala junta a Juan Ignacio Ocaña y José Toledo

Redacción | Martes 20 de noviembre de 2018

La inteligencia artificial ha llegado a la televisión. Los robots no han llegado para sustituir a los presentadores, pero sí pueden interactuar con los presentadores humanos y sus invitados, podrán analizar datos en tiempo real en el informativo o interpretar los gestos faciales y lenguaje corporal de los entrevistados, e informar durante las 24 horas sin descanso para que los ciudadanos estén siempre al día de la actualidad. Programado por la empresa Española Robotrónica, Pepper se encargó de recibir en el photocall a todos los invitados y de co-presentar la gala junta a Juan Ignacio Ocaña y José Toledo informando a todos los premiados cuando excedían el límite de tiempo en sus intervenciones, de una forma divertida y distendida.



Pepper es clasificado como un “robot social”, y está diseñado para interactuar con personas. Su tecnología le permite detectar tanto el lenguaje verbal como el no verbal, la posición de la cabeza y el tono de voz, para reconocer el estado emocional e individualizar cada interacción. Esto provoca un sentimiento de empatía y una conexión entre robot-entrevistado que favorecen una comunicación eficaz.

El robot Pepper supone un gran paso evolutivo hacia la inserción de los robots en entornos mediáticos. A través de sus sensores, cámara en 3D y sus cuatro micrófonos, el humanoide se comunica de forma fluida con un elaborado lenguaje corporal totalmente programable para intensificar sus discursos e interacciones.

Durante la presentación, Ángel Bonet autor del libro el “Tsunami Tecnológico” acercó a los profesionales de la Radio y Televisión, en la XLVI edición de las Antenas de Oro, de la esencia del libro, entender que la inteligencia artificial está cada día más presente en nuestra vida y que es importante analizar nuestros grupos mediáticos, incluso nuestros propios proyectos profesionales y ver si tendrá sentido dentro de 5, 10 o 20 años. Ahora es el momento de cambiar, de entender que en pocos años, nada volverá a ser como es ahora, pero que si entre todos hacemos bien las cosas, será un mundo mucho mejor.