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Typeform, la nueva era de los formularios online

CLAVE EN LA RECOGIDA DE DATOS DE CLIENTES

· Para armar un buen formulario, hay que tener en cuenta una serie de distintos aspectos que se describen a continuación

Redacción | Viernes 23 de noviembre de 2018
En los últimos años, a través de la democratización de internet y la digitalización de muchos servicios, se ha entrado de lleno en la era de los datos, creando, incluso nuevas profesiones y especializaciones. Unos datos que no dejan de ser meras cifras si no se transforman en información, a través de estudios o el uso de distintas herramientas de análisis. Los formularios de Typeform en español que se pueden utilizar ya se están convirtiendo en un aliado fundamental para todo tipo de empresas y enfoques, desde encuestas hasta registro para fidelización de clientes.

Internet y su expansión ha transformado la manera de hacer las cosas. La manera de hacer y también la manera de concebir. Ha supuesto – y está suponiendo – una revolución transversal que arrastra al ser en todas sus facetas: en la de la amistad, el amor, el ser consumidor, el profesional y el ser personal.

La forma de relacionarse en estas distintas esferas ha cambiado todo por completo y, entre sociólogos, tecnólogos y economistas o estadísticos intentan entender qué supone todo esto en el impacto de una marca o un tema social y cómo puede cambiar el destino de los mercados, a veces, de un día para otro.

La fidelización de las marcas ha pasado a la historia y muchas se encuentran aún nadando en un desconcierto que deben transformar o solucionar rápido si quieren que los nuevos tiempos no les pille con el pie cambiado. Unos nuevos tiempos que ya se antojan viejos porque los cambios tecnológicos y las tendencias se suceden rápidamente.

La red de redes, precisamente, se encarga de eso. De crear redes y es capaz de generar movimientos nuevos, a veces en bloques grandes, a veces en pequeños, pero cuando esto se produce, ya nada es lo mismo.

Por eso es importante el manejo de los datos, para intentar generar patrones y poder anticiparse todo lo que se pueda a las nuevas tendencias. Y no sólo, también entender qué ha funcionado y qué no y tener un cierto feedback de las acciones, a la vez que mantener un registro.

En realidad, con los datos se pueden hacer infinidad de cosas y pueden ser el instrumento para un segundo paso.

Existen distintas herramientas que ayudan a muchos de los temas que se han citado anteriormente, pero si hay una básica y necesaria, ésta es el formulario, que ha sobrevivido y ha traspasado la frontera de lo analógico a lo digital haciendo un salto a la piola con tirabuzón.

Los formularios siempre han sido una excelente forma de recoger información, de pulsar sobre un cierto un tema o, simplemente, para establecer un registro.

Y, a pesar de la rigidez que podría caracterizar este tipo de herramientas, existen plataformas online como Typeform que, con una interfaz amable, consiguen romper esa rigidez con la que se han concebido, transformándolos – porque esto va de transformaciones – en algo atractivo y dinámico, simulando una conversación y humanizándolo.

Esto es importante porque cada vez las personas cada vez van más deprisa y se paran menos tiempo a hacer una actividad. En seguida se pasa a la siguiente. Una muestra de ello son los vídeos. Cada vez más cortos. ¿De 3 minutos? Eso ya es demasiado, aunque 3 minutos, en realidad, pasen en un suspiro.

Por eso es necesario que los formularios online consigan enganchar y cautivar, pero también deben contar con pocos campos y muy concisos en una suerte de “lo bueno, si es breve, dos veces bueno”, para evitar que el usuario se aburra y se vaya.

Invitaciones a jornadas, encuestas, concursos o pedidos online son algunas de las aplicaciones que pueden necesitar de un formulario y, si se piensa, seguro que vienen a la mente multitud de ejemplos y de landing pages a las que se ha llegado tras cumplimentar unos campos específicos.

Para armar un buen formulario, hay que tener en cuenta distintos aspectos que se resumirá a continuación y sobre algunos de se ha hecho hincapié a lo largo de este artículo:

  • Diseño: agradable, cautivador y adaptado al público objetivo. En muchos casos, se puede personalizar, aunque sea sólo en el nombre. Si existe la posibilidad, es importante hacerlo.
  • Brevedad: pocos campos y fáciles de responder – lo ideal es a través de opciones y cuantas menos, mejor. Hay que evitar a toda costa hacer preguntas muy personales que requiera mucho tiempo su respuesta.
  • Empatía: aunque resulte complicado, se puede empatizar a través de un formulario, aunque sea sólo en la última página, una vez ya cumplimentado con un: ¡Muchas gracias por tu tiempo!”
  • Horario y fecha de envío: la cumplimentación o no de un formulario, en muchos casos, depende de cuándo éste haya sido recepcionado, por lo que habrá que basarse en datos para averiguar cuál es la mejor hora.
  • Recompensa: el aliciente definitivo para contar con la colaboración de los usuarios. Un regalo por responder o cualquier otro incentivo siempre es bienvenido.