Qué coches no comprar
Hay coches a la venta por 500 euros que parecen “sacados del fondo de un lago”, pero cuyo dueño insiste en que “funcionan perfectamente”. De estos vehículos hay que huir. Un coche en estado de semiabandono nunca significará un ahorro, por barato que sea. Sólo limpiarlo puede llevarse la mitad del presupuesto…
Tampoco hay que dejarse llevar por los coches a la venta por menos de mil euros, buen aspecto pero una avería declarada bajo su capó. Si su dueño no ha considerado repararlo, tampoco será interesante para el comprador.
Otro “superhit” dentro de los vehículos baratos son los “sin papeles”. Aquí nos encontraremos coches dados de baja, de dudosa procedencia, con cargas fiscales… La recomendación es no comprarlo, a no ser que solo se vayan a dar paseos por una finca privada.
Tampoco instaríamos a comprar coches de alta gama. Hay alguna oferta irresistible pero generalmente serán automóviles de hace tres o cuatro generaciones, con más de 200.000 kilómetros y un motor nada parco en el consumo de gasolina.
Qué coche comprar
Según la experiencia del portal Autocasion.com, habría que buscar dentro de las marcas generalistas (como Renault, Peugeot, Ford, Citroën…), en un rango de 10-12 años, lo que nos dejaría automóviles con un pie en el nuevo milenio, mecánicas solventes y de sobra probadas y unos estándares mínimos de seguridad… Pasables (al menos, un airbag llevarán de serie). Con su cuentakilómetros hemos de ser razonables, 15.000 por año es una media más que aceptable; 20.000 es, seguramente, lo que más se encuentre.
El estado de conservación ha de ser acorde con el uso. Si no está nuevo -que no lo estará-, al menos, que luzca primoroso. Con los golpes de chapa se puede ser indulgentes, a no ser que se vean aparatosos. El mantenimiento tiene que haber sido seguido, como mínimo, durante la mitad de su vida y, a ser posible, no debería haber sufrido accidentes graves a lo largo de su historia.
El motor: gasolina y mejor sin complicaciones de turbos que puedan tener averías costosas.
En contra de lo que muchos creen, los coches “mileuristas” no son automóviles de usar y tirar, sino vehículos que están deseando que alguien les dé una nueva oportunidad.