Primero, y a nivel internacional: alguien quiere cargarse la Unión Europea desde dentro. Alimentando a los ultras de todos los sentidos. Fundamentalistas de izquierdas y de derechas, de arriba y de abajo. Estos talibanes que surgen ahora con fuerza en los medios de comunicación y que hace cinco o diez años estaban en sus respectivas cavernas y solo salían de vez en cuando en El Jueves, ahora los tenemos en todos los países de la Unión Europea siendo decisivos.
Después desde fuera. Rusia con sus ataques cibernéticos para influir en las elecciones de los estados miembros a través de fake news y otros inventos contaminadores de nuestras cabezas. Los EE.UU. enviándonos a Steve Bannon como embajador, cargado de dinero ultra, para financiar la coordinación de los extremos ideológicos, y con las guerras comerciales de Trump para romper la economía europea. Facebook (que es otro imperio) vendiendo al mejor postor (Rusia, EE.UU. o a quien tenga dinero para hacerlo) nuestros datos que le regalamos para que puedan manipularnos a voluntad.
Esperemos que los próximos 40 años que nos esperan no nos pase nada. AMEN.