Sin embargo, pese a haber estado anulada, logró gobernar con suma astucia a la muerte de Luis XIII y supo educar a un gobernante extraordinario, el futuro Rey Sol. En su regencia tuvo a su lado a uno de los políticos más hábiles y astutos de su tiempo: el cardenal Mazarino. Juntos consiguieron convertir a Francia en una gran potencia. Y juntos forjaron, como se expone en esta versión novelada, una alianza que quizá se convirtió en amor.
Lo que tiene de relevancia es cómo se expone el perfil de a una reina que observa, aprende y va tomando nota del círculo más cercano al ámbito de toma de decisiones, y los pasillos de la Corte. El personaje sufre una metamorfosis, o mejor dicho, genera un proceso de cambio que va de la España de los Austrias a la Francia del Delfín, porque tiene que salvaguardar el futuro de sus hijos y protegerles de las ambiciones de príncipes y cortesanos. Se trata de una época con personalidades muy grandes de la historia, en un momento donde la monarquía hispánica figuraba como la gran potencia. Por sus páginas aparece la habilidad diplomática del cardenal-duque de Richelieu y la seducción del duque de Buckingham, así como escenas de poder, aventura, ambición, lealtad, traición, y también de amor, que es lo propio de una autora con una curiosidad incurable. La intención de ser una novela, no un ensayo, es para tratar de explicar de forma sencilla y amena un montón de asuntos complicados, que es uno de los recursos de los buenos divulgadores apasionados por la historia.
Ficha técnica:
Laberinto de intrigasPilar de Arístegui
Editorial La Esfera de los Libros
394 páginas