Al cierre de diciembre había 4,93 billones de yuanes en préstamos MLF pendientes.
La citada herramienta fue creada en 2014 para ayudar a los bancos comerciales y de políticas a mantener la liquidez, al permitirles obtener préstamos del emisor mediante el uso de valores como garantía.
En diciembre, la entidad central también inyectó fondos por 42.900 millones de yuanes a través de créditos suplementarios pignorados al Banco de Desarrollo de China, el Banco de Exportación-Importación de China y el Banco de Desarrollo Agrícola de China.
Otros 92.900 millones de yuanes fueron prestados a instituciones financieras mediante el mecanismo permanente de préstamos para satisfacer la demanda de liquidez provisional.
El emisor chino está recurriendo con cada vez mayor frecuencia a las operaciones de mercado abierto para gestionar la liquidez de una forma más flexible y centrada en objetivos concretos.
China seguirá aplicando una política monetaria prudente "ni demasiado ajustada ni demasiado relajada", al tiempo que mantendrá la liquidez del mercado en un nivel razonablemente amplio en 2019, según la Conferencia Central de Trabajo Económico anual, que se celebró en diciembre.