Los peligros de conducir ebrio son obvios y los mensajes de concienciación, así como las posibles consecuencias de beber y conducir, parecen haber alcanzado a la mayoría de conductores, pero no ocurre lo mismo a la hora de conducir con algo de somnolencia o sin haber dormido suficiente. El estudio realizado por la Fundación Línea Directa en colaboración con la Fundación Española para la Seguridad Vial (FESVIAL), “Influencia de la somnolencia en los accidentes de tráfico en España”, señala que 17 millones de automovilistas españoles reconocen haber sufrido somnolencia al volante alguna vez, y más de ocho millones confiesan que han tenido microsueños mientras conducían.
De acuerdo con este estudio, en los últimos cinco años, se han producido 20.600 accidentes y alrededor de 800 personas han perdido la vida como consecuencia del sueño al volante, mientras que otras 3.300 han resultado heridas de gravedad y 24.000 más, heridas leves. La somnolencia en la conducción duplica el riesgo de morir en caso de accidente. El 1,9% de los accidentes convencionales terminan con al menos un fallecimiento. Este porcentaje crece hasta el 3,9% en el caso de los siniestros causados por la somnolencia. Este tipo de accidente representa un 4,6% de la siniestralidad pero supone el 9% de la mortalidad debido a que el impacto que se produce es más violento, ya que no existe reacción del conductor. No frena ni opone resistencia física al choque.
Una de las consecuencias más peligrosas de conducir con somnolencia es la salida involuntaria de carril, de hecho, los Centers for Disease Control (Centros para el control de enfermedades, CDC, por sus siglas en inglés) citan el desvío involuntario de un carril, como uno de los signos evidentes de conducir con somnolencia. De acuerdo a las cifras del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, el accidente mortal más frecuente fue la salida de vía, un 36% de los casos. Según la Dirección general de Tráfico, en España murieron 601 personas, en 2017, por una salida de vía y 1.710 resultaron heridos graves, por esta misma causa.
Hay una serie de pasos que pueden tomarse para proteger a los conductores de su flota de este problema, por ejemplo:
La eficacia de este sistema de alerta de cambio involuntario de carril ha sido contrastada en estudios como el de de 2018 del Insurance Institute of Highway Safety (Instituto de Seguros de Seguridad en las Carreteras, IHHS, por sus siglas en inglés), que muestra que estos sistemas reducen la cifra de accidentes con víctimas mortales en un 86%, las colisiones con heridos un 24% y el total de accidentes en un 18%.