Economía

Cómo y por qué reunificar deudas

DIVERSAS OPCIONES

· Si algo tiene la economía además de unas matemáticas endemoniadas, es el tremendo gusto por la continua integración de neologismos en sus filas

Redacción | Lunes 25 de febrero de 2019
Cada año, al encender el telediario, nuestras economías domésticas bregan con nuevos conceptos hasta entonces nunca pronunciados y que desde ese momento se convierten en el pan de cada día y en el principal baremo de la felicidad social. Esta tendencia, en el ámbito de las finanzas personales, acostumbra a causar gran desconcierto. Entre nuevos indicadores oficiales y estrategias de marketing de entidades privadas con ganas de arrasar en el mercado, para muchos es difícil saber a qué agarrarse. Confundida entre esta jerga financiera, la reunificación de deudas aparece de cuando en cuando como esa nueva conocida que no acabamos de entender. ¿De qué hablamos cuando hablamos de ella?




También conocida como unificación o consolidación de deuda, la reunificación de deudas es un servicio financiero que permite a personas con varios préstamos personales a cargo o hipotecas, aunarlos todos en uno solo, de manera que al mes abona una cuota menor a la suma de los anteriores. Técnicamente, las entidades que ofrecen estos servicios unifican todas las deudas en un solo crédito. En ciertos casos, la operación puede no requerir avales, siempre que la cantidad de deuda no supere un umbral determinado. El tipo de empresas que se encuentran actualmente es variado y sus características pueden cambiar, por lo que es recomendable hacer un buen barrido informativo por el sector antes de decantarse por un determinado oferente: Aquí tienes más información al respecto.

Y es que una de las claves a la hora de abordar la opción de reunificar deudas reside en evaluar su conveniencia en términos de plazos y costes. A este respecto, es esencial tener en cuenta factores como los plazos de vencimiento de las deudas actuales o el montante de los intereses, comisiones y gastos de asesoramiento asociados al proceso de reunificación de deuda.

En general, una de las ventajas que más interesan de esta operación es que permite a particulares y empresarios planificar de forma más sencilla su economía a corto o medio plazo. No obstante, como contrapartida, las comisiones y tasas de intereses que afrontarán serán, a menudo, más altas, con lo que el montante sufragado a largo plazo será más elevado. Por este motivo los expertos aconsejan que ésta opción se contemple siempre el equilibrio entre ventajas e inconvenientes se incline a favor del cliente.

Por tanto, podemos decir que la reunificación de deudas es a día de hoy una realidad más común que en el pasado, tanto por los cambios en los comportamientos de los consumidores como por las consecuencias de la crisis en el sector financiero. Para los primeros, el creciente recurso al pago fraccionado hace habitual que el consumidor deba afrontar a un mismo tiempo varias deudas. Por otra parte, el endurecimiento de las condiciones de la banca tradicional y el perfil moderado del BDE ha impulsado la expansión de opciones diversas en el mercado financiero.

Por este motivo, tanto economistas como las propias entidades bancarias aconsejan considerar la reunificación de deudas como una de las soluciones posibles, pero no como la única.